El gobierno del Bío Bío reiteró su preocupación por el fallo de la Corte de Apelaciones de Concepción, que prohibe a carabineros del uso de elementos disuasivos para controlar el orden público.
El arranque de la semana tuvo nuevamente a la violencia como protagonista, luego que cerca de dos mil personas se reunieran en el centro de Concepción para provocar desmanes.
Los manifestantes se agruparon en Paicaví a la altura de Los Carrera, merodeando por los alrededores para luego levantar barricadas incendiarias en la avenida O’Higgins, cuyo tránsito vehicular cortaron como ya es habitual.
En ese punto hubo enorme violencia contra carabineros, a quienes les arrojaron alrededor de cuarenta bombas del tipo molotov, además de piedras, resultando diez funcionarios lesionados.
Frente a la descontrolada agresividad de los encapuchados, el personal policial recurrió a los balines de goma y el camión lanzaaguas, aunque éste con líquido puro, sin elementos disuasivos lacrimógenos. Tampoco pudo usar gases antidisturbios, impedimento derivado del fallo de la corte de apelaciones penquista tras un recurso presentado por el INDH.
El instituto de derechos humanos sostuvo que dos jóvenes resultaron con quemaduras, causadas presuntamente por la mezcla que arrojó el vehículo policial.
El intendente Sergio Giacaman se mostró preocupado por estas decisiones judiciales que atan de manos a carabineros.
Las restricciones que pesan sobre carabineros derivaron en un episodio inusual el viernes recién pasado: el repliegue de las fuerzas especiales ante el ataque de una grupo de delincuentes, según registró la comunicación interna de la policía uniformada.
Los incidentes de este lunes dejaron apenas un detenido, por maltrato de obra a carabineros en servicio.



