El ministerio deberá reubicar en otros establecimientos a los 600 estudiantes. Sin embargo, como consecuencia de la medida, se dio la luz verde para que el sostenedor cumpla el objetivo que inició el conflicto hace dos años y se pueda convertir en un colegio particular pagado.

Kast justifica su reforma ante críticas por recortar libertades: “El crimen organizado ya las limitó”

