Un sistema de cables conectados a la batería de un auto, que permitió la detonación a distancia, utilizaron los desconocidos que destruyeron dos cajeros automáticos, de una sucursal de Banco Estado. La maniobra de los maleantes resultó un fracaso, ya que huyeron con las manos vacías.

Kast justifica su reforma ante críticas por recortar libertades: “El crimen organizado ya las limitó”

