La Corte de Apelaciones de Concepción aumentó la intensidad de la cautelar para un imputado que adulteraba y comercializaba salvoconductos obtenidos en la Comisaría Virtual. Los ministros desecharon el argumento de la Defensoría sobre la inexistencia de delito, por no tener estos permisos la calidad de instrumento público.

Los 80 vuelven a estar de moda: ¿eran realmente mejores o la nostalgia nos hace olvidar cómo vivíamos antes?

