El mundo de la música sigue de duelo por la muerte de la emblemática cantante y actriz italiana Raffaella Carrá, quien falleció el pasado lunes a los 78 años.
Aunque en una primera instancia no se reveló la causa de su muerte, el medio italiano RAI confirmó que la artista perdió la vida producto de “un devastador cáncer de pulmón”.
Según Sergio Iapino, pareja de Raffaella y el encargado de dar a conocer su partida, la artista se esforzó para que “su calvario personal no turbase su recuerdo luminoso”.
Por lo mismo, mantuvo su enfermedad en privado con “una voluntad férrea que no la abandonó hasta el último minuto, haciendo que no se filtrase nada de su sufrimiento”.
Por su parte, RAI, cadena italiana donde la cantante trabajó durante varios años, contó que fue diagnosticada en 2020 pero que prefirió mantener en secreto su padecimiento.
El cáncer al pulmón no era algo nuevo en su familia, ya que también afectó a su hermano Vincenzó, quien murió a los 57 años, y a su madre, Iris Dellutri, a los 63.
El último gran aplauso
Según la agencia EFE, la gran diva de la televisión italiana recibió este viernes el último gran aplauso en su funeral, como los que solía suscitar en todos los espectáculos con los fascinó al mundo entero.
Las exequias tuvieron lugar en la iglesia de Santa María in Ara Coeli de Roma y congregaron a unas 200 personas, entre amigos y autoridades, dentro del templo.
Asimismo, llegaron cientos de admiradores a la calle, que siguieron el funeral en pantallas y soportando estoicamente el calor romano.
El féretro, expuesto en los últimos tres días en la capilla ardiente en el palacio del Campidoglio, ayuntamiento de la capital, entró en la iglesia a hombros, tras haber hecho un último recorrido en un coche escoltado bordeando los Foros Imperiales.



