Más de 340 municiones se han perdido de manos de las Fuerzas Armadas y las policías en los últimos dos años. Se trata de al menos 30 casos que podrían corresponder a robos o extravíos, sin embargo el silencio por parte de las instituciones armadas y de seguridad, impiden saber si las municiones podrían eventualmente haber caído en manos de criminales.
¿Por qué es posible ver a narcotraficantes disparando armas de grueso calibre en las poblaciones? ¿De dónde salen las municiones que han atravesado vehículos blindados de Carabineros y de la PDI en La Araucanía?
Lo cierto es que desde hace un tiempo se ha hecho patente el alto poder de fuego que exhibe el narcotráfico al interior de las poblaciones, lo que se evidencia además en el aumento de los homicidios por arma de fuego, que aumentaron un 46% en los últimos cinco años.
De hecho, un crimen registrado en mayo del año pasado en la población Santa Julia de Macul, fue perpetrado con una pistola una Glock 9 mm que era propiedad de un exfuncionario del Ejército, caso que derivó en una querella por el delito de tráfico ilícito de armas.
Y la razón para seguir las pistas de las municiones, es que un arma sin balas es prácticamente inútil.
Para revisar el reportaje completo, haz click en el siguiente link: ¿Dónde están las balas? Más de 340 municiones se perdieron de manos de las FFAA y policías en 2 años



