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Expedición al sur de Chile resulta en el descubrimiento del dinosaurio ancestro de los cocodrilos modernos

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con informacion de:Canal9

Una expedición conjunta de científicos chilenos y argentinos descubrió restos del esqueleto de un cocodrilo de 148 millones de años en la cordillera patagónica del sur de Chile.

El nuevo reptil, bautizado Burkesuchus mallingrandensis, constituye uno de los pocos cocodrilos que habitaban tierra firme junto a los dinosaurios.

En concreto, se trata de un reptil, hasta ahora desconocido, ancestro de los cocodrilos modernos que justamente habitaba en tierra, en la Patagonia, junto a los dinosaurios.

La descripción de sus características y los alcances de este descubrimiento fueron publicados en la revista Scientific Reports del grupo Nature.

¿Cómo era?

Burkesuchus tenía el tamaño de un lagarto y no superaba los 70 centímetros de largo.

Caminaba en cuatro patas, las cuales poseían una postura intermedia entre aquella vertical de los antepasados de los cocodrilos y la de los cocodrilos vivientes, que se proyectan más hacia afuera.

Su cuello, lomo y cola estaban cubiertos por una doble hilera de placas óseas de función protectora, superpuestas de modo similar a un tejado.

La estructura del cráneo reveló que el Burkesuchus, al igual que sus parientes actuales, poseía una solapa carnosa que al cerrase protegía al oído cuando el animal se sumergía en el agua.

El árbol evolutivo, el pequeño Burkesuchus se encuentra ubicado muy cercano al antepasado común de los Neosuchia (“nuevos cocodrilos”), es decir los cocodrilos que viven hoy en día.

De acuerdo a los investigadores, el ambiente en que el convivieron cocodrilos y dinosaurios era cercano a volcanes activos y conos aluviales vecinos a un mar de fines del Jurásico.

En ese contexto, el Burkesuchus formaba parte de una fauna de reptiles que incluía, además del Chilesaurus de tres metros de largo, a grandes dinosaurios de cuello largo, parientes del Diplodocus y de los enormes titanosaurios herbívoros.