Un abogado penquista arriesga ser llevado a juicio por su responsabilidad en una millonaria estafa, la que involucró la compraventa de una propiedad y que dejó como víctimas a quien vendía la casa y a quien pagó por el inmueble.
La investigación fue abierta por la Fiscalía en agosto de 2019, tras denunciar las víctimas, Ingrid Larroucau y Luis Guerrero, que una parte importante de los $165 millones de pesos que involucró la transacción habían ido a parar a los bolsillos del abogado a cargo de los trámites legales de la compraventa.



