
Primera fotografía oficial: José Antonio Kast se retrata junto a su gabinete ministerial
Chile
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En medio de las intensas tratativas por la elección de la nueva mesa de la Cámara de Diputadas y Diputados, el presidente saliente de la corporación, José Miguel Castro, desmintió los trascendidos que apuntaban a un supuesto ofrecimiento de un cargo a un familiar del diputado Felipe Camaño para influir en su voto, según trascendidos.
Durante esta jornada en el Congreso Nacional, Castro aseguró que participó en múltiples conversaciones con parlamentarios de distintos sectores, pero negó que en esas instancias se haya planteado algún tipo de ofrecimiento de ese tipo.
De acuerdo con trascendidos, los diputados Jaime Mulet y Ricardo Camaño no respaldarían el acuerdo que contemplaba el apoyo del oficialismo y el PDG a la candidatura de Pamela Jiles, optando en cambio por votar por el postulante de la derecha.
En el caso de Camaño, además, circulan versiones que apuntan a que autoridades del futuro gobierno de José Antonio Kast le habrían ofrecido un cargo en BancoEstado para su madre. Hasta ahora, el parlamentario de la DC no se ha referido públicamente a esa situación.
“Eso no es efectivo. Yo he estado en negociaciones con mucha gente, que no voy a dar los nombres porque quizás no llegamos a acuerdo. Pero eso nunca estuvo presente en ninguna conversación que yo, por lo menos, haya tenido; eso puedo dar fe de eso”, afirmó.
Las declaraciones del parlamentario se producen en medio de versiones que apuntaban a eventuales gestiones para asegurar apoyos en la votación que definirá la presidencia de la Cámara, donde la oposición busca instalar a su candidato.
Consultado por la relevancia que tiene para un gobierno controlar la mesa de la Cámara, Castro destacó que el cargo permite impulsar determinadas iniciativas y ordenar el funcionamiento legislativo.
“Hay distintas potestades que uno tiene, como hacer sesiones especiales, poner la tabla de la mesa, independiente de las urgencias que tienen los ejecutivos”, explicó.
En esa línea, recordó una acción realizada durante su gestión como ejemplo de esas atribuciones.
“Pese a que el gobierno saliente no quería tener el voto obligatorio, yo hice una sesión especial como presidente de la Cámara y pudimos instaurarlo”, señaló.
Castro también abordó las conversaciones que encabeza la derecha para intentar asegurar la presidencia de la Cámara en el nuevo periodo legislativo.
Si bien evitó confirmar nombres, indicó que espera que el candidato que ha impulsado logre reunir los votos necesarios.
“Espero que sea la persona que yo también he negociado”, sostuvo. Según explicó, la idea es consolidar un acuerdo que otorgue mayor estabilidad al funcionamiento de la Cámara, evitando episodios de censura constantes contra la mesa.
“Para nosotros es sumamente importante poder abrirnos a un acuerdo aún más amplio (…) y poder tener algo aún más fuerte que proyecte la Cámara sin tener que estar viviendo censura todo el tiempo”, afirmó.
Finalmente, expresó su deseo de que las futuras mesas puedan desempeñar su labor en un ambiente más institucional.
“Me gustaría que los presidentes que vengan no sientan lo que es tener una censura todos los días encima y sea algo más republicano, más institucional”, concluyó.