La ministra británica de Exteriores, Yvette Cooper, presidirá este jueves una reunión virtual con 35 países para analizar medidas que permitan reabrir el estrecho de Ormuz, controlado por Teherán, una vez termine la guerra iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.
En la lista de los 35 países no aparece el nombre de España. Fuentes del Foreign Office, consultadas por la agencia EFE, declinaron explicar si no había sido invitada o había rechazado participar.
Por su parte, fuentes del Ministerio de Exteriores español indicaron que “la posición de España de no hacer nada que contribuya a la guerra actual se mantiene”.
“Y abogamos por la desescalada, el diálogo y el respeto al derecho internacional”, añadieron.
Participarán en la cita los Gobiernos que el pasado 19 de marzo firmaron un comunicado conjunto donde condenaban el cierre parcial del paso estratégico -por donde circula un 20 % del transporte marítimo de petróleo-, entre ellos Francia, Alemania, Chile o Emiratos Árabes Unidos. El día 30, otros países añadieron su firma.
El ministerio británico adelantó que los aliados debatirán un plan viable para garantizar la apertura del estrecho, que conecta el golfo Pérsico con el océano Índico, “cuando las circunstancias lo permitan”, aunque admitió que “no será fácil”.
Mientras, el primer ministro británico, Keir Starmer, declaró que el Reino Unido organizaría una reunión de unos 35 países para tratar la reapertura del estrecho de Ormuz, paralizado por la guerra con Irán. https://t.co/Q3vqErn1Pk
— euronews español (@euronewses) April 1, 2026
Al organizar esta videoconferencia, el Reino Unido quiere demostrar su liderazgo, según las fuentes, como ya hizo al ponerse al frente, junto a Francia, de la Coalición de Voluntarios para Ucrania, que busca asegurar la paz en la antigua república soviética cuando se ponga fin al conflicto con Rusia.
En el comunicado del pasado lunes, los 35 firmantes, incluido el Reino Unido, condenaron los ataques de Irán contra buques comerciales en el golfo Pérsico, así como contra infraestructuras civiles, incluidas instalaciones de petróleo y gas, y denunciaron el cierre de facto del estrecho de Ormuz.
Los países subrayaron que la libertad de navegación “es un principio fundamental del derecho internacional” y reclamaron a Teherán que cese de inmediato sus amenazas, la colocación de minas y los ataques con drones y misiles.
Asimismo, expresaron su disposición a contribuir a “garantizar el tránsito seguro por el estrecho” y a “adoptar medidas para estabilizar los mercados energéticos”.
Además de los mencionados previamente, suscribieron la declaración Italia, Países Bajos, Japón, Canadá, Corea del Sur, Nueva Zelanda, Dinamarca, Letonia, Eslovenia, Estonia, Noruega, Suecia, Finlandia, Chequia, Rumanía, Baréin, Lituania, Australia, Portugal, Trinidad y Tobago, Croacia, Bulgaria, Kosovo, Panamá, Macedonia del Norte, Nigeria, Montenegro, Albania, Islas Marshall y Moldavia.




