La Fiscalía Supraterritorial ya inició oficialmente sus funciones, marcando un cambio en la forma en que el Ministerio Público enfrentará delitos complejos en Chile.
El foco principal de este nueva unidad, serán los delitos asociados al crimen organizado y también los casos de carácter transnacional.
Con la investidura de Miguel Ángel Orellana como fiscal jefe, esta nueva unidad busca abordar fenómenos delictivos que superan las fronteras regionales.
Además, puntualizó Orellana, la idea es ir dejando atrás la lógica del caso a caso, para avanzar hacia un enfoque basado en análisis e inteligencia criminal.
Desde la institución destacaron que este modelo permitirá una mejor coordinación entre Fiscalías y fortalecer el trabajo con otras agencias del Estado y organismos internacionales.
Lo que se busca, dijo Orellana, es tener una mirada más amplia frente a organizaciones criminales que operan en distintas regiones, e incluso fuera del país.
Sin embargo, la puesta en marcha de esta Fiscalía también abrió cuestionamientos desde la Defensoría Penal Pública, que advirtió un posible desequilibrio en el sistema.
La defensora nacional, Verónica Encina, planteó que sin un incremento proporcional de jueces y defensores, existe el riesgo de sobrecargar el sistema.
Incluso, dijo, esto podría afectar el desarrollo de audiencias en el mediano plazo.
Pese a estas advertencias, el Ministerio Público sostuvo que la Fiscalía Supraterritorial representa un paso clave para mejorar la persecución penal en el país, al incorporar equipos especializados y una estrategia centrada en desarticular estructuras criminales de alta complejidad.




