La ministra vocera de Gobierno, Mara Sedini, abordó este miércoles la crisis migratoria y la demora en la implementación de expulsiones masivas prometidas en campaña por el presidente José Antonio Kast, reconociendo que aún no existen cifras concretas de deportaciones y que el proceso requiere abordar múltiples factores de forma simultánea.
En entrevista con Radio 13 C, la secretaria de Estado sostuvo que la estrategia del Gobierno se basa en atacar dos frentes al mismo tiempo: el control del ingreso irregular y la ejecución de expulsiones.
“Son dos aristas que hay que atacar, porque no podemos expulsar mientras entran”, afirmó, insistiendo en que el problema migratorio requiere un enfoque integral. En esa línea, realizó un duro diagnóstico sobre la gestión previa, señalando que en los últimos cuatro años se registraron cerca de 155 mil ingresos clandestinos frente a apenas 4 mil expulsiones.
“Es desproporcionado, acá ha sido absolutamente mediocre”, indicó, cuestionando además las políticas de regularización masiva, las que —a su juicio— generan “un premio a la ilegalidad y un efecto llamada”.
Más de 40 mil decretos pendientes y sin cifras de deportaciones
Uno de los puntos críticos que reconoció la vocera es la ausencia de cifras actuales de expulsiones, en medio de las expectativas generadas durante la campaña presidencial. Según detalló, existen más de 40 mil decretos de expulsión que no se han ejecutado.
En ese contexto, Sedini apuntó al nuevo director de Migraciones, Frank Sauerbaum, quien asumió recientemente el cargo, como el encargado de avanzar en esta materia. “Tiene que hacer cumplir estos decretos, con urgencia en los que tienen alcances delictivos más altos”, sostuvo.
No obstante, también pidió cautela frente a los plazos, subrayando que el Gobierno aún no cumple un mes en funciones. “Yo sé que todos sentimos que el Gobierno lleva como seis meses, pero todavía no cumplimos ni siquiera un mes”, afirmó.
Plan integral: control fronterizo, sanciones e incentivos de salida
La vocera detalló que la estrategia del Ejecutivo contempla dos ejes principales: la ejecución de expulsiones administrativas y judiciales, junto con el incentivo a la salida voluntaria de migrantes irregulares.
Esto último considera la eliminación de beneficios para quienes se encuentren en situación irregular y sanciones a quienes los contraten. Además, el Gobierno impulsa medidas legislativas como tipificar el ingreso irregular como delito.
A ello se suma el denominado “plan escudo fronterizo”, que involucra a diversas carteras —como Seguridad, Defensa y Obras Públicas— con el objetivo de reforzar el control en las fronteras y evitar nuevos ingresos.
Sedini adelantó que a fines de abril se presentarán proyectos de ley más concretos en esta materia, en el marco de una estrategia que calificó como “integral” y de implementación gradual.
Sedini responde a críticas por lentitud en expulsiones: “Llevamos menos de un mes”
Consultada por las expectativas generadas durante la campaña y la percepción de lentitud en las medidas, la ministra insistió en que los resultados no pueden ser inmediatos.
“Si logramos avanzar con datos concretos, con expulsiones masivas en seis meses o un año, sí es dar respuestas rápidas”, señaló, agregando que el Gobierno está recién iniciando su gestión.
En ese sentido, enfatizó que el desafío es revertir los incentivos actuales. “Tenemos que dar señales de que no es más fácil estar irregular en Chile que en otra parte”, concluyó.




