El territorio rural de la provincia de Limarí -Río Hurtado, Monte Patria, Punitaqui, Combarbalá y los sectores no urbanos de Ovalle- enfrenta una crisis multisistémica donde el cambio climático, en particular la escasez hídrica, se ha convertido en el principal factor que acelera las desigualdades económicas, demográficas y tecnológicas del territorio.
Así lo evidencian estudios recientes, que dan cuenta de las dificultades del territorio marcadas por la falta de agua, en la que el éxodo de jóvenes, la baja natalidad y una conectividad digital deficiente afectan la calidad de vida del sector rural.
En julio de 2024, el Ministerio de Obras Públicas (MOP), a través del Decreto N.º 87, declaró a toda la provincia de Limarí como Zona de Escasez Hídrica, medida vigente hasta julio de 2026, oficializando un déficit crítico en precipitaciones y caudales con un impacto de carácter transversal.
El estudio “Escasez hídrica, producción agrícola y empleo en Coquimbo”, presentado por el Observatorio Laboral Región de Coquimbo en 2025, advierte la alta vulnerabilidad del sector agrícola: una caída del 10% en las precipitaciones puede generar una disminución del 37% en la producción, afectando el sustento de las comunidades rurales.
Crisis en la demografía
El impacto de la crisis también se refleja en la demografía.
De acuerdo con los microdatos del Censo de Población y Vivienda 2024, comunas como Monte Patria y Combarbalá han perdido habitantes, mientras que centros urbanos como La Serena y Coquimbo registran importantes aumentos.
El alcalde de Monte Patria, Cristián Herrera, advierte sobre este fenómeno en el decrecimiento de su población, caracterizado por “una población que envejece y un éxodo de jóvenes hacia otras ciudades”.
Además, agregó que esta tendencia ha sido documentada incluso a nivel internacional. “Según estudios de la ONU, somos la primera comuna con migración por cambio climático, y ahí están los principales desafíos de cómo somos capaces de mantener a nuestra comunidad en el campo”, dijo.
El descenso de la población joven ya tiene efectos concretos. En Monte Patria, durante este año se han perdido 190 estudiantes y se han cerrado tres establecimientos rurales por la migración y la baja natalidad.
En Río Hurtado, en tanto, si bien la población ha crecido levemente, la comuna alcanza un índice de envejecimiento de 173,7, el más alto de la región, muy por sobre el promedio nacional (79).
Al respecto, la alcaldesa de Río Hurtado, Carmen Juana Olivares, sostuvo que la comuna apuesta por crear oportunidades laborales que permitan el retorno de jóvenes profesionales.
“Río Hurtado tiene dos grandes sellos, que son la paleontología y también la certificación de los cielos, que nos va a permitir desarrollar el ámbito turístico, el ámbito científico y claramente va a traer oportunidades laborales para quienes hoy se están preparando en la ciudad”, indicó la alcaldesa, asegurando que se encuentran velando por la seguridad y la educación.
Brecha digital
A lo anterior se le suma la brecha digital.
El Índice de Digitalización Comunal (IDC) 2025, elaborado por el Núcleo Milenio de Desigualdades y Oportunidades (NUDOS), posiciona a Punitaqui (441), Combarbalá (442) y Monte Patria (458) entre las comunas con menor nivel de digitalización en la región de Coquimbo, por debajo de la mediana nacional (504).
El alcalde de Monte Patria enfatizó la necesidad de mejorar este aspecto, explicando que es necesario avanzar en conectividad con fibra óptica hacia nuestros valles. “Cuando hay internet estable, se accede a mejores servicios y procesos de educación”, sostuvo.
Por su parte, la alcaldesa de Río Hurtado, Carmen Juana Olivares, reconoció dificultades persistentes en cuanto a conectividad.
“En los sectores rurales tenemos mucha intermitencia y no hemos logrado estabilidad en los servicios de telefonía e internet, por lo que es necesario avanzar en inversiones que permitan una conectividad continua y de calidad”, señaló.
El alcalde de Ovalle, Héctor Vega, sostuvo que “si bien nuestra región presenta altos niveles de cobertura, en sectores rurales la calidad del servicio es deficiente”, asegurando que hay coordinaciones con la seremi de Transportes para mejorar la telefonía y el acceso a internet, abordando situaciones críticas como la de Caleta El Toro.
Un desafío que trasciende lo local
Considerando el actual contexto, las autoridades coinciden en que las soluciones no pueden ser abordadas únicamente a nivel comunal, sino que requieren una estrategia integral.
En este contexto, el alcalde de Ovalle plantea que uno de los ejes clave es reducir las brechas entre territorios.
“Es fundamental garantizar que nuestras comunidades rurales cuenten con servicios básicos de calidad, que son la base para que nuestras familias, especialmente los jóvenes, no tengan que emigrar en busca de mejores oportunidades”, expresó, destacando que los pilares fundamentales son el acceso al agua potable, la electrificación, la conectividad vial y el saneamiento sanitario.
El alcalde de Punitaqui, Pedro Araya, subrayó que el desarrollo de los sectores rurales sigue siendo un desafío relevante, marcado por brechas en acceso a servicios que impactan directamente en la calidad de vida de las familias.
Bajo esta misma línea, agregó que, si bien desde el municipio se han impulsado distintas iniciativas, se requiere una mirada más amplia.
“El objetivo es generar condiciones que permitan a las personas permanecer en sus localidades, proyectarse y desarrollarse con mejores oportunidades y calidad de vida”, dijo.




