El recorte presupuestario en salud ha intensificado la presión sobre el Gobierno, luego de que distintos gremios del sector advirtieran posibles movilizaciones y manifestaran su preocupación y rechazo ante el impacto que la medida podría tener en la atención de los pacientes.
Esta advertencia se produce tras el envío de una carta formal al Ejecutivo, en la que las organizaciones expresaron su inquietud por las consecuencias que la disminución de recursos podría generar en la calidad y el funcionamiento del sistema público.
Acompañada por representantes del sector, la secretaria de Salud Pública de la Central Unitaria de Trabajadores, Laura San Martín, emplazó directamente al Gobierno a reconsiderar el ajuste presupuestario.
“Exigimos revertir estos recortes y priorizar la salud como un derecho fundamental garantizado por el Estado con el mismo criterio aplicado al Ministerio de Seguridad”, sostuvo.
En paralelo, el diputado Matías Fernández (FA) llamó al Ejecutivo a transparentar los fundamentos de la decisión en caso de mantener el recorte.
“Nosotros hacemos un llamado a que, si hay intenciones de desmantelar el aparato de salud pública, sean transparentes en decirlo. Pero que no lo hagan solapadamente a través de estos recortes que atacan a un sistema que atiende a más del 80% de la población”, dijo.
Desde el oficialismo, el diputado Daniel Lilayú (UDI) también advirtió que, considerando el actual escenario que enfrenta la red pública, no sería aconsejable disminuir los recursos destinados a salud.
“Cada peso que se emplee en salud y salud primaria efectivamente va a ser en beneficio de los chilenos. Personalmente, pienso que no deberían recortarse o disminuirse los recursos que son escasos”, señaló.
Gobierno defiende ajustes en medio de críticas
Por su parte, la ministra de Salud, May Chomalí, ratificó en la Cámara que las conversaciones por el ajuste continúan. Asimismo, aclaró que los recursos para la emergencia sanitaria por el cáncer no se verán comprometidos.
“Es una plata fresca que va a llegar a los centros de salud y estamos ahí en cada una de las partidas, pero hay que dar señales”, afirmó.
Así, mientras el Gobierno defiende la necesidad de ajustar el gasto fiscal, crece la inquietud en el sector salud y aumenta la presión política y gremial para revisar una medida que, advierten, podría impactar directamente en la atención de los pacientes.




