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Incertidumbre por resultados en Perú: Keiko lidera mientras dos candidatos están en empate técnico

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Escrito por:BioBio Chile

Con el 80% de las mesas escrutadas, el resultado de la elección presidencial de Perú sigue siendo incierto. Keiko Fujimori lidera con el 16.8% de los votos, practicamente asegurando su presencia en segunda vuelta. Por otro lado, Rafael López Aliaga (12.5%) y Jorge Nieto (11.6%) están en empate técnico.

Un poco más lejos, aparecían el empresario y presentador de televisión Ricardo Belmont y el izquierdista Roberto Sánchez, candidato de Juntos por el Perú (el partido del expresidente Pedro Castillo).

Conteos rápidos encargados a empresas encuestadoras han mostrado escenarios diferentes a los que ahora reflejan los escrutinios oficiales.

En el de Ipsos, Sánchez aparecía ligeramente por delante de López Aliaga y Nieto, con opciones de disputar la segunda vuelta ante Fujimori, mientras que el de Datum da por sentado que los rivales serán la candidata de Fuerza Popular y López Aliaga.

Sánchez espera el recuento del voto rural, al que se confía para remontar el quinto lugar de los primeros escrutinios, y promete “recorrer todo el Perú, todos los pueblos para convocarlos a la refundación de la patria”, así como el indulto del encarcelado Castillo.

Eleccion en Perú
Eleccion en Perú | OCPE

Compleja elección presidencial en Perú

El proceso tuvo que ser extendido un día más, luego de que centros de votación de tres distritos de Lima no recibieran el material electoral el domingo. Las más de 52.000 personas afectadas por el retraso tuvieron su oportunidad de ir a las urnas, mientras se buscaba una explicación a la demora que ha dejado a Perú en un limbo político.

Los problemas en la distribución del material electoral se cobraron este 13 de abril su primera víctima. José Samame, director general de la ONPE, renunció luego asumir la responsabilidad de los retrasos y fue posteriormente detenido por la Policía, como parte de una investigación formal sobre los fallos.

El hecho de que los incidentes se hubieran presentado en Lima, que concentra aproximadamente un tercio del electorado, se convirtió en una amenaza muy seria para la credibilidad del proceso.