El diputado del Partido de la Gente (PDG), Javier Olivares, marcó distancia del llamado del líder de su colectividad, Franco Parisi, a rechazar la Ley Miscelánea impulsada por el Gobierno, asegurando que no sigue instrucciones partidarias y que su decisión se debe únicamente a la ciudadanía.
Las declaraciones se dieron tras una ronda de reuniones con autoridades del Ejecutivo, entre ellas el subsecretario de Seguridad, Andrés Jouannet, y el ministro de la Segpres, José García Ruminot, en medio del debate por el proyecto de reconstrucción económica que divide a la oposición.

Olivares se desmarca de Parisi: “No tengo órdenes de nadie”
Consultado por la postura que adoptará frente a la iniciativa, Olivares fue enfático en desmarcarse de cualquier “orden” interna.
“La única persona que a mí me ordena es el electorado, nadie más. Yo no tengo órdenes de absolutamente nadie, ni siquiera del partido”, afirmó, enfatizando que su rol es “colaborar” y buscar mejoras al texto.
En esa línea, sostuvo que el proyecto del Gobierno —definido como una “pre-proposición colaborativa”— aún puede perfeccionarse, especialmente en materias vinculadas a la clase media.
“Queremos que el Gobierno nos escuche (…) hay cosas que siempre se pueden mejorar”, indicó Olivares, adelantando que esperará la versión final antes de fijar una posición definitiva, pese a la definición que entregó el líder del PDG, Franco Parisi.
Apertura al diálogo con el Gobierno
En ese sentido, el parlamentario valoró la disposición del Ejecutivo a conversar con distintos actores políticos, destacando que el PDG debe ser considerado en ese proceso.
“Creo que el Gobierno tiene apertura al diálogo (…) somos parte de estos actores políticos”, dijo, en alusión a las conversaciones sostenidas en La Moneda.
Asimismo, defendió la necesidad de alcanzar acuerdos amplios, apuntando a sectores que —según él— “no tienen ningún tipo de afán de conversar” y buscan “tirar para abajo todo lo posible”.
Olivares rechaza críticas de Jiles
Olivares también tomó distancia de los cuestionamientos de su par de la bancada PDG, Pamela Jiles, quien calificó el proyecto como “somero” y sugirió que responde a intereses empresariales, aludiendo a la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC).
“No coincido con ella”, respondió el diputado, quien, si bien reconoció que la propuesta es perfectible, defendió algunos de sus ejes. “No demonizo ninguna baja a los grandes conglomerados (…) hay que reactivar la economía, traer capitales y hacer crecer el país”, sostuvo.
En ese contexto, llamó a evitar caricaturas en torno a la rebaja de impuestos a las empresas, uno de los puntos más controvertidos de la iniciativa y que ya ha generado rechazo en sectores de oposición.
Pese a sus señales de apertura, Olivares evitó comprometer su voto, señalando que esperará el texto final del Ejecutivo y una discusión interna en la bancada. “Se pueden hacer mejoras (…) vamos a esperar cuál va a ser la entrega final”, reiteró.
Sobre un eventual quiebre en el PDG, el parlamentario descartó ese escenario, aunque reconoció diferencias. “Hay distintas opiniones dentro del partido (…) vamos a actuar en conciencia por la clase media”, concluyó.




