Para nadie es novedad que las tensiones entre Estados Unidos y Cuba han estado presentes por varias décadas. Con altos y bajos, los países han vivido en un constante estado de alerta, en cuanto a sus intereses nacionales. No obstante, en la segunda administración de Donald Trump la situación se ha vuelto aún más evidente.
Durante el pasado miércoles, un informe detalló que el Pentágono había retomado las intensiones de llevar a cabo una intervención militar dentro de la isla, cuestión que el propio presidente Miguel Díaz-Canel reconoció que “es probable”.
Trump no se ha medido a la hora de hablar sobre Cuba, asegurando que aquel país era el próximo objetivo de su administración, luego que terminara lo de Irán. A eso sumó una declaración aún más rimbombante, cuando expuso: “Creo que tendré el honor de tomar Cuba. Sería genial. Es un gran honor”.
Este tipo de aseveraciones han tenido respaldo de parte de su propio secretario de estado, Marco Rubio, nieto de un inmigrante cubano que también ha hecho suya la idea de un cambio de régimen para la isla.
“Quizás haya ahora una oportunidad. La economía de Cuba necesita cambiar, y esa economía no puede cambiar a menos que también cambie su sistema de gobierno. Es así de simple”, detalló.
De acuerdo a DW, Trump no es el primer presidente de EEUU que quiere controlar Cuba. Ya en 1848 Washington intentó comprar la isla, pero sin éxito. Aún así, mantuvo influencia hasta la revolución de 1959.
Los analistas sostienen que, tras aquel proceso, Cuba intentó mantener la relación con el país norteamericano. Pero finalmente John Kennedy formalizó el embargo total contra el régimen en 1962.
Asimismo, en dos ocasiones parecía que ambas naciones se estaban acercando. Bajo los mandatos de los presidentes Jimmy Carter y Barack Obama hubo fases de distensión. Trump, sin embargo, lo ve de otra manera.
“En cuanto al liderazgo, al ejército y al control del territorio, Cuba es un hueso muy duro de roer”, indicó al medio el historiador Michael Zeuske, profesor de la Universidad de Bonn.
🚨 UPDATE: In a bombshell announcement, President Trump confirms he is considering taking CUBA next
“I do believe l'll be having the honor of taking Cuba. That's a big honor. Taking Cuba in some form.”
“They have no money, no oil, no NOTHING.
But they have nice landscape, it’s… pic.twitter.com/fnTBmfo4Mu
— FAN TRUMP ARMY (@TRUMP_ARMY_) March 24, 2026
“Por otro lado, la gente está tremendamente descontenta con su Gobierno, sobre todo con los cortes de electricidad. La situación es cada vez más desoladora. Muchos jóvenes solo quieren marcharse”, añadió.
El país centroamericano actualmente vive bajo un fuerte bloqueo energético impuesto por Estados Unidos, lo que ha originado una escasez petrolera importante, que ha prácticamente paralizó algunas actividades esenciales. Asimismo, los cortes de suministro eléctrico con cosa de cada día.
2026 partió favorable para Trump y su ‘doctrina Donroe’. Logró la captura del venezolano Nicolás Maduro en un operativo en Caracas, además de victorias ‘derechistas’ en Honduras, Costa Rica y Chile.
Lo anterior le entregó una suerte de confianza extrema en torno a su política internacional. Si bien este espíritu triunfalista ha chocado con la desgastante de la guerra en Irán, en Washington todavía ven como un objetivo alcanzable el cambio de régimen en Cuba.
Según señala BBC, la política en torno a negociar una posible transición en Cuba están siendo llevadas a cabo por Marco Rubio, el mismo que habría insistido al mandatario estadounidense sobre intervenir en Venezuela.
Rubio, además, es una de las cartas presidenciales que asoman con fuerza dentro del partido Republicano para las elecciones de 2028 ¿Por qué no podría aprovechar un posible movimiento favorable dentro de la política exterior?
Esto podría ser aún más beneficioso en el contexto actual, debido a que JD Vance, vicepresidente de EEUU y la otra alternativa presidencial del bloque, viene de una semana donde fracasó en las negociaciones de paz con Irán, además de ver frustrados sus esfuerzos por Viktor Orbán.
Informes de febrero de 2026 sostienen que Estados Unidos mantenía abiertas las negociaciones con Cuba, lideradas por el jefe de la diplomacia, aunque estas tenían como interlocutor a Raúl Rodríguez Castro, empresario y nieto del expresidente Raúl Castro.
🇨🇺 "Somos un país de paz (…) pero vamos a defender esa paz”. 👉 Así respondió el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, a las amenazas de Trump sobre tomar Cuba.
🗯️🎥 En entrevista a Meet the Press, el mandatario de la isla aseguró que Cuba no tiene miedo y “no queremos que nos… pic.twitter.com/OAf5FSn49f
— Taki Latam (@TakiLatam0) April 16, 2026
Lo anterior en el entendido, desde Estados Unidos, de que Castro (94 años) era quien seguía tomando las decisiones políticas más importantes dentro de Cuba.
Por ahora, el contexto sigue siendo favorable para Trump. Una encuesta de Miami Herald, aplicada a más de 1.000 residentes cubanos de Miami Dade, detalló que existe un 79% de apoyo a una intervención militar en el territorio centroamericano.
“Una amplia mayoría, el 79%, afirmó apoyar una intervención militar, incluyendo un 36% que dijo que apoyaría una acción militar para derrocar al gobierno y un 38% que dijo que apoyaría una intervención para cambiar el régimen y hacer frente a la crisis humanitaria en Cuba”, detallaron.
Fuera del rol de Rubio, las intenciones de Trump en torno a la isla siguen sin estar totalmente claras. En lo político, EEUU ya declaró a aquella nación como promotora del terrorismo y una “posible amenaza”; desde lo económico es más difícil adelantarse.
“El objetivo es perseguir los intereses comerciales y económicos de Estados Unidos. Eso es, en esencia, lo que motiva al presidente Trump. El elemento ideológico no es un factor primordial para él, como sí lo es para muchos cubanoamericanos”, declaró en abril la analista cubana Vivian Salama, a la revista Atlantic.
“Trump habrá logrado algo histórico y significativo si consigue instaurar un gobierno cubano, o al menos un líder cubano, más dócil a los intereses de Estados Unidos, para que este pueda invertir en Cuba. Todo lo demás le resulta irrelevante”, concluyó.




