Aumenhta la presión contra Keir Starmer para que dimita como primer ministro de Reino Unido a raíz del caso Mandelson, su exembajador en Washington que estuvo vinculado a Jeffrey Esptein. Ahora, una investigación de The Guardian develó que el Ministerio de Asuntos Exteriores ignoró el veto de los servicios de seguridad internos, que desaconsejaban el nombramiento.
Lo anterior llevó a que uno de los jefes de aquel ministerio, Olly Robins, dejara su cargo con efecto inmediato.
De acuerdo a The Telegraph, Starmer se defendió y expuso que es “asombroso” que nadie le informara de que Mandelson no había superado las verificaciones de seguridad iniciales.
“No fui informado de que no había obtenido el visto bueno tras la investigación de seguridad (previa a su nombramiento). Ningún ministro fue informado. Downing Street tampoco fue informado, lo cual es totalmente inaceptable”, declaró el líder británico en París, donde se encontraba para copresidir una reunión internacional sobre el estrecho de Ormuz con el presidente francés, Emmanuel Macron.
Mandelson fue nombrado en diciembre por Starmer. En enero se terminó la verificación, pero fue desestimada y Mandelson asumió formalmente el cargo en febrero de 2025. Siete meses más tarde estalló el escándalo de su relación con Epstein y fue destituido.
Working for Keir Starmer is now one of the most dangerous occupations in the UK. There are few known survivors.
Olly Robbins is just the latest fatality.
All sacrificed to divert from a reality we can all see -our country deserves so much better than this man as our Prime…
— Kemi Badenoch (@KemiBadenoch) April 17, 2026
En febrero de este año se pidió la dimisión de Starmer, pero sobrevivió, aunque salió muy debilitado. Ahora el primer ministro se enfrenta a nuevas peticiones de dimisión. De momento sólo se ha destituido a Robbins.
Sin embargo, la situación se complica porque se acusa al primer ministro de mentir en el parlamento en febrero cuando afirmó que se siguió el “proceso debido” y que fue Mandelson quien ocultó sus vínculos con Epstein.
Ahora se ha descubierto que no y nadie rectificó en el parlamento. La oposición exige la cabeza de Starmer.
La líder de la oposición conservadora, Kemi Badenoch, arremetió en X contra la “deshonestidad deliberada” de Starmer, añadiendo que “es hora de que dimita”.




