El Ministerio del Interior salió a poner paños fríos a las expectativas sobre el denominado “tren rápido” entre Santiago y Valparaíso, asegurando que -como tal- nunca ha existido un proyecto con respaldo técnico sobre un tren de alta velocidad que alcance los 300 kilómetros por hora y una ambas capitales regionales.
Desde el Gobierno explicaron que lo que se planteó en la administración anterior no era un tren bala, sino una iniciativa de carácter suburbano y regional, que consideraba un trazado por el sector norte de Santiago, pasando por Lampa y extendiéndose hacia zonas como Quillota y La Calera, para luego conectarse con el Gran Valparaíso.
Así lo detalló el ministro de Transportes, Louis de Grange: “El proyecto de tren rápido nunca existió como tal. Este tren rápido de 300 km/h entre Santiago y Valparaíso. Lo que se planteó en la anterior administración es este proyecto con carácter suburbano, con carácter regional, si bien es un proyecto que tiene su mérito“.
Sin embargo, recalcaron que esta propuesta no cuenta con estudios de ingeniería básica ni de detalle, por lo que su desarrollo aún está en una etapa muy preliminar.
En ese contexto, el Ejecutivo indicó que, si bien es una idea con mérito, hoy debe competir con otros proyectos a nivel país, lo que podría retrasar su avance más allá de lo esperado.
En paralelo, sí existe un proyecto que presenta mayor grado de avance: la extensión ferroviaria hacia La Calera, con una inversión cercana a los 800 millones de dólares, iniciativa que podría concretarse antes que una conexión directa entre Santiago y Valparaíso.
Experta cuestiona versión del Gobierno: “Mezcló ideas”
Por su parte, expertos del sector advierten que en el debate público se han mezclado distintas propuestas a lo largo del tiempo. Explican que la idea de un tren de 300 km/h corresponde a planteamientos de hace décadas, que hoy se consideran poco viables, principalmente por la distancia entre ambas ciudades y la necesidad de estaciones intermedias, lo que impide alcanzar y sostener esas velocidades.
La arquitecta y especialista en transporte de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), Alejandra Valencia, recalcó que se trata de una idea de larga data.
“No es precisamente lo que se había hablado en el último gobierno, que era lo que se iba a estudiar. Mezcló ideas que venían desde hace muchos años”, aseguró.
En ese sentido, aclaró que el proyecto más reciente apuntaba más bien a evaluar distintas alternativas de trazado, sin que exista aún una definición final ni estudios de factibilidad concluidos.
Además, subrayó que el concepto de “tren rápido” puede generar confusión, ya que no necesariamente implica alta velocidad tipo tren bala, sino más bien un servicio moderno, eficiente y acorde a las condiciones geográficas y económicas del país.
Así, el futuro de la conexión ferroviaria entre Santiago y Valparaíso sigue en etapa de estudio, a la espera de definiciones técnicas, priorización de recursos y decisiones políticas que permitan avanzar en una obra que, aunque largamente discutida, aún no tiene un camino definitivo.




