El caos se apoderó de la república de Mali, en el norte de África, donde la Junta Militar asegura haber acabado con un intento de golpe de estado. El país se encuentra con toque de queda nocturno, mientras los gobiernos de Francia y Bélgica instan a sus ciudadanos a salir “cuanto antes”.
De acuerdo a la agencia EFE, los ataques comenzaron el pasado sábado, cuando grupos armados cercanos al yihadismo arrasaron varios puntos desde el norte, entre ellos los barrios periféricos de la capital Bamako.
Caos en Mali
Los autores estaban relacionados a facciones del Frente de Liberación de Azawad (FLA), que reclama la independencia de una extensa zona desértica del norte del país, y por el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM), filial de Al Qaeda en el Sahe.
Por lo anterior, el lunes pasado se confirmó la muerte del ministro de defensa, el general Sadio Camara, en un atentado en coche bomba. A partir de aquello una serie de rumores se extendieron e incluso se llegó a decir que el jefe de la Junta, Assimi Goita.
Lo cierto es que Goita reapareció en público el pasado martes. En un discurso llamó al país a mantener la calma y extendió los toques de queda por una semana más.
“Mientras les hablo, se han reforzado las disposiciones de seguridad. La situación está bajo control y continúan las operaciones de limpieza, los esfuerzos de búsqueda, la recopilación de información y las medidas de seguridad”, indicó.
🟣 Grupos armados ponen en jaque a la gobernante junta militar apoyada por Rusia
El avance de los rebeldes independientes tuaregs y los grupos yihadistas, provocan la retirada de los mercenarios rusos del norte de Mali. Se trata de una disputa por el control político, económico… pic.twitter.com/5B4kvcQEfO
— DW Español (@dw_espanol) April 28, 2026
Asimismo, el gobierno confirmó que había “abatido a cientos de terroristas” durante domingo y lunes. Las cifras no oficiales sostienen que 25 civiles murieron en medio de los enfrentamientos.
Bamako y Kati recobraron una cierta normalidad, mientras los edificios oficiales, incluidos los de la televisión estatal, permanecen bajo vigilancia de las autoridades con un cordón de seguridad que impide acercarse a ellos y la clínica donde están ingresados mandos militares y de seguridad heridos se encuentra también bajo fuerte vigilancia, según indicó BBC.
Tras el anuncio de los rebeldes del norte de haber tomado prácticamente el control de Kidal, la situación en esta estratégica ciudad del norte y también de Gao es actualmente confusa.
Hay que señalar que Mali es gobernado por una junta militar desde 2021, luego de dos golpes estado que terminaron con el mandato de Ibrahim Boubacar Keïta y el gobierno de transición.




