La llamada “Operación Libertad” es una operación anunciada por el mandatario estadounidense Donald Trump con el objetivo de facilitar la salida segura de buques mercantes atrapados en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo.
La iniciativa surge tras semanas de bloqueo de facto por parte de Irán en el contexto de la guerra iniciada a finales de febrero.
Operación Libertad de EEUU
Según Washington, la operación pretende permitir que embarcaciones de países no involucrados en el conflicto puedan reanudar sus actividades comerciales sin interferencias.
Aunque presentada como una acción humanitaria, la operación implica un importante despliegue militar y supone, en la práctica, un desafío directo al control que Teherán ejerce sobre uno de los corredores energéticos más importantes del planeta.
El estrecho de Ormuz canaliza aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas, lo que lo convierte en un punto crítico para la economía global. Desde el inicio del conflicto, cientos de barcos —incluidos petroleros, gaseros y cargueros— han quedado varados en el Golfo Pérsico.
Teherán ha logrado restringir el paso mediante una combinación de ataques, amenazas y controles selectivos. Un panorama que ha dejado a cientos de buques varados en el Golfo Pérsico, con aproximadamente 20.000 marineros atrapados a bordo.
Aunque los detalles operativos completos no han sido divulgados, el Pentágono ha confirmado que la operación “implicará un amplio despliegue militar. Entre los principales elementos destacan:
Fuerzas navales: destructores con misiles guiados, especialmente de la clase Arleigh Burke, equipados con sistemas avanzados de detección y defensa.
Apoyo aéreo: más de 100 aeronaves, incluidos cazas F/A-18, aviones de patrulla marítima P-8 Poseidon y helicópteros MH-60R Seahawk.
Presencia militar: alrededor de 15.000 efectivos desplegados en la región.
Sistemas no tripulados: drones aéreos y marítimos para vigilancia continua.
La misión no se limita a escoltar físicamente a los buques. También incluye proporcionar información sobre rutas seguras, especialmente en zonas donde podría haber minas o amenazas activas, así como disuadir posibles ataques mediante presencia militar.
“Países de todo el mundo, casi todos los cuales no están involucrados en el conflicto de Oriente Medio que se está desarrollando de forma tan evidente y violenta, a la vista de todos, han pedido a Estados Unidos que les ayudemos a liberar sus barcos, que se encuentran bloqueados en el estrecho de Ormuz, por algo con lo que no tienen absolutamente nada que ver: ¡no son más que espectadores neutrales e inocentes! Por el bien de Irán, Oriente Medio y Estados Unidos, les hemos dicho a estos países que guiaremos a sus barcos de manera segura fuera de estas vías navegables restringidas, para que puedan continuar con sus actividades de manera libre y sin problemas”, anunció Trump el domingo en su plataforma Truth Social.
Trump ha presentado la operación como una iniciativa de carácter humanitario, destinada a ayudar a marineros y países “neutrales e inocentes” afectados por el conflicto. Según su discurso, se trata de liberar a quienes han quedado atrapados “sin haber hecho nada malo”.
No obstante, el anuncio incluye una advertencia explícita: cualquier intento de interferir en la operación será respondido “con firmeza”. Este mensaje subraya el componente disuasorio —y potencialmente coercitivo— de la iniciativa.
JUST IN:
🇮🇷🇺🇸 Iran says US plan to guide ships through the Strait of Hormuz violates the ceasefire. pic.twitter.com/VKmEguNVmp
— Commentary: Donald J Trump Truth Social Posts On X (@TrumpTruthOnX) May 4, 2026




