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Gran Concepción
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En lo que describen como una "situación crítica", funcionarios del Hospital de Tomé, agrupados en Fenats y Fenpruss, junto a la Unión Comunal de Vecinos, protagonizaron una jornada de protestas este 5 de mayo de 2026.
La movilización busca presionar a las autoridades para poner fin a décadas de postergación y asegurar el financiamiento para un nuevo centro asistencial.
La falta de espacio físico se ha vuelto el principal obstáculo para la salud pública en la comuna. Según Silvia Yáñez, coordinadora del movimiento por el nuevo hospital, la infraestructura actual es insuficiente para albergar especialistas. "Estamos trabajando container tras container", denunció, subrayando que el proyecto se encuentra detenido por "falta de compromiso político" y no por falta de necesidad técnica.
La carencia de atención de alta complejidad obliga a los pacientes más vulnerables a viajes extenuantes. Voceras de los gremios señalaron que personas con cáncer deben recorrer más de 150 km desde comunas de la Región de Ñuble, para recibir quimioterapia o radioterapia en el Hospital Las Higueras de Talcahuano.
Aunque existe un bus de acercamiento, este no cuenta con acceso para personas con discapacidad, lo que obliga a las familias a costear traslados privados en una comuna con altas tasas de desempleo.
El alcalde de Tomé, Ítalo Cáceres manifestó su preocupación por la falta de certezas del Gobierno Regional (GORE). El edil explicó que existe un terreno con factibilidad técnica valorado entre 2.200 y 2.800 millones de pesos.
La comunidad organizada fue enfática en su petitorio: exigen que el gobernador regional, Sergio Giacaman, firme el compromiso de compraventa del terreno para dar inicio formal al proyecto que la ciudad espera desde hace más de 20 años.
Actualmente, el Hospital de Tomé no solo atiende a su población local, sino que recibe pacientes de sectores como Coelemu y Cobquecura (Región de Ñuble). Al no contar con capacidad resolutiva, estos pacientes deben ser derivados diariamente en buses hacia Talcahuano, lo que contribuye al colapso crónico de la red asistencial del Servicio de Salud Talcahuano.
La comunidad advierte que las movilizaciones continuarán hasta obtener una respuesta concreta y una firma que garantice que el nuevo hospital dejará de ser una promesa de campaña para convertirse en una realidad.