La percepción digital del gabinete en su segundo mes de gestión dejó ganadores y perdedores claros. Así lo revela un estudio de la agencia SOUL, que analizó más de 4.200 menciones en redes sociales y medios digitales, con un alcance superior a 50 millones de visualizaciones.
El informe posiciona a los ministros de Vivienda, Obras Públicas y Desarrollo Social como los mejor evaluados del periodo, mientras que Deportes, la Secretaría General de Gobierno (Segegob) y Seguridad Pública concentran los mayores niveles de rechazo.
En la parte alta del ranking aparece Iván Poduje, titular de Vivienda, quien lidera con un 42,5% de sentimiento positivo frente a un 24,3% negativo. Según el análisis, su visibilidad pública —marcada por su oposición a recortes presupuestarios, despliegue territorial y anuncios sectoriales— le permitió consolidar el mayor capital reputacional del gabinete.
Le sigue el ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, con un 37,2% de positividad y solo un 14,6% de negatividad, destacando por un perfil técnico que lo mantiene alejado de la polarización. En tercer lugar figura la ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulf, quien alcanza un 35,6% de menciones positivas y apenas un 5,9% negativas, el nivel de rechazo más bajo entre las autoridades analizadas.
Más atrás, pero aún en terreno favorable, aparecen Jaime Campos (Agricultura) y Daniel Mas (Economía y Minería), ambos con evaluaciones positivas superiores al 25% y una exposición mediática más acotada.
Los peor evaluados del gabinete
En el extremo opuesto del ranking, la ministra del Deporte, Natalia Ducó, encabeza el rechazo con un 54,5% de sentimiento negativo y solo un 7% positivo. Su desempeño digital ha estado marcado por controversias, entre ellas declaraciones sobre prioridades para deportistas y dudas sobre la candidatura de Santiago a los Juegos Olímpicos de la Juventud 2030.
La sigue la vocera de Gobierno, Mara Sedini, con un 53,1% de negatividad. El informe vincula este resultado a episodios polémicos, como errores en redes sociales y tensiones con la prensa, además de una caída en encuestas de opinión.
En tercer lugar aparece la ministra de Seguridad Pública, Trinidad Steinert, quien alcanza un 46,6% de menciones negativas. Su evaluación se ha visto impactada por una serie de controversias y cuestionamientos a los resultados en materia de seguridad.
Completan el grupo con peor percepción el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz (37,6% negativo), asociado al alza de combustibles y recortes presupuestarios, y la ministra de Energía, Ximena Rincón (36% negativo), también vinculada a la discusión por el precio de los combustibles.
En cuanto al presidente José Antonio Kast, el estudio muestra una evaluación más equilibrada en la conversación digital. Su figura concentra el mayor volumen de menciones, con 13,7 millones de visualizaciones y 790 mil interacciones, pero con una distribución de sentimiento prácticamente dividida: 24,5% positivo, 23,9% negativo y 51,6% neutral. El informe sostiene que esta paridad refleja que el Mandatario aún no logra consolidar una narrativa clara de gestión, en medio de una discusión marcada por el Plan de Reconstrucción, los recortes presupuestarios y el alza de los combustibles.
Ciudadanía más crítica
El estudio también advierte un cambio en el tono de la conversación digital. Mientras en el primer mes predominaba una mayoría neutral, en abril disminuyó el sentimiento positivo y aumentó el negativo, evidenciando un mayor escrutinio ciudadano.
“Lo que vimos en marzo fue una ciudadanía vigilante. Lo que vemos en abril es una ciudadanía que ya tomó posición. La conversación digital no perdona”, afirmó Óscar Marcos, managing director de SOUL.
Entre los factores que marcaron la agenda destacan la presentación del Plan de Reconstrucción Nacional, conflictos por ajustes presupuestarios y episodios de controversia política, que concentraron buena parte del debate.
De esta forma, el segundo mes de gestión del gabinete muestra un escenario más definido: ministros con alta visibilidad y gestión activa logran capitalizar apoyo, mientras que aquellos vinculados a polémicas arrastran niveles de rechazo que, según el informe, comienzan a consolidarse en el tiempo.




