Fue finalmente definido un sólo juicio para los acusados por el incendio del molino y el ataque armado a la familia Grollmus, el que debería comenzar el próximo 23 de junio.
En paralelo está pendiente un amparo de la Defensoría que busca adelantar la fecha, fijada originalmente para el juicio respecto de los dos adolescentes imputados en la causa.
El Ministerio Público había separado en dos el caso Grollmus, ante la obligación de cumplir los plazos acotados establecidos por la ley para enjuiciar a menores de edad. Por eso es que ya estaba fijada la fecha del 23 de junio para ese juicio, aunque originalmente la audiencia debía haber comenzado el 22 de abril.
Ahora la segunda acusación contra los 19 adultos llegó al Tribunal Oral de Cañete. Al revisar los antecedentes, el juez Marcos Pincheira estimó que se trata de los mismos hechos y la misma prueba, y por lo tanto -de oficio- unificó en un solo juicio la causa, debiendo comenzar el día ya fijado para los jóvenes.
La resolución fue recibida con alivio y satisfacción por las víctimas, como lo señaló Christian Grollmus, porque salva -dijo- de la revictimización a quienes deberán declarar ante el tribunal.
“Nos tiene bastante contentos, nos tiene bastante más satisfechos, y lo que evita por supuesto la revictimización, donde el mismo fallo lo señala, que aquí se advierte que son juicios idénticos dice, además de que son los mismos sujetos, las mismas personas, las mismas víctimas, en el fondo las mismas pruebas, por lo tanto, habiendo una unidad de todos estos conceptos no cabe más que hacer un solo juicio”, expuso Grollmus.
Queda pendiente un recurso de amparo presentado por la Defensoría, rechazado en primera instancia por la Corte de Apelaciones de Concepción. La acción legal en favor de uno de los menores acusados busca adelantar la fecha del 23 de junio.
La sentencia fue apelada a la Corte Suprema, informó el defensor Jaime Pacheco, insistiendo que la ley impone tiempos acotados respecto de las investigaciones y los juicios para adolescentes.
“Este plazo razonable, en este caso no se ha cumplido, muy por el contrario, se torna desproporcionado y afecta sustancialmente sus derechos, toda vez que nuestro representado se mantiene ya por más de 500 días privado de libertad, sin haber podido tener acceso a un juicio conforme lo señala la normativa dentro de un plazo razonable. Esperamos que la Corte Suprema revierta esta situación”, aseveró.
Los acusados por el ataque armado y el incendio del Molino Grollmus -miembros de la Resistencia Mapuche Lafkenche- arriesgan hasta el presidio perpetuo, en el caso de los adultos, mientras que los jóvenes enfrentan 5 años de privación de libertad.




