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Región del Bío Bío
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Lautaro, un adolescente de 13 años oriundo de Los Álamos, es hijo de una familia dedicada por décadas a la apicultura. Descubrieron de forma dramática que padece una alergia severa a la picadura de estos insectos, poniendo en riesgo tanto su vida como su sueño de continuar con el oficio familiar.
La situación se detectó hace tres años durante las labores de transhumancia. Tras ser picado por una abeja, Lautaro debió ser trasladado de urgencia desde el hospital de Curanilahue hasta la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) en Concepción, donde se confirmó su diagnóstico de alergia a la apitoxina.
Ante el riesgo vital constante, la familia Rodríguez Muñoz inició una búsqueda de soluciones que los llevó a la inmunoterapia. Este tratamiento consiste en la administración gradual de microdosis de apitoxina para que el organismo genere tolerancia. Sin embargo, el insumo médico debe ser importado desde España, ya que no se produce en el país.
El proceso, liderado por los doctores Piñones y Tapia del equipo de inmunología pediátrica del Hospital Regional, contempla una fase inicial de nueve semanas con aplicaciones los días jueves, seguida de dosis mensuales durante un periodo de tres a cuatro años.
Debido al alto costo del tratamiento y la importación de los fármacos, la familia ha solicitado el apoyo de la comunidad. Marcelo Rodríguez y Cecilia Muñoz, propietarios de "Colmenares Kollümamüll", ofrecen sus productos naturales como mieles de Tineo y Ulmo, polen y propóleo para recaudar fondos.
Para quienes deseen colaborar, la familia ha dispuesto los siguientes canales:
El objetivo final es que Lautaro pueda vivir sin el temor constante a una reacción anafiláctica y logre cumplir su anhelo de ser apicultor, tal como lo ha hecho desde los tres años acompañando a su padre en las faenas del campo.