Las propuestas de tregua en la guerra entre Rusia y Ucrania volvieron al centro del debate internacional, luego de que ambos países se acusaran mutuamente de violar el alto al fuego. Por su parte, el embajador de Ucrania en Chile, Yurii Diudin, cuestionó la medida impulsada por Vladimir Putin, advirtiendo que este tipo de pausas no siempre responden a una búsqueda real de paz.
En términos generales, una tregua corresponde a una suspensión temporal de las hostilidades, que no implica necesariamente el fin de la guerra ni un acuerdo de paz entre las partes. Recientemente, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, le había planteado a su homólogo estadounidense, Donald Trump, la opción de declarar una tregua para el 9 de mayo con Ucrania con motivo del Día de la Victoria sobre la Alemania nazi.
No obstante, este viernes, la pregunta sobre si realmente se concretó un alto al fuego quedó rápidamente en entredicho, ya que, en la práctica, los enfrentamientos nunca se detuvieron por completo. Según declaró este viernes el presidente Volodímir Zelenski, las fuerzas rusas continuaron combatiendo pese a la pausa de dos días anunciada por el Kremlin.
Según recogió DW, el mandatario ucraniano cuestionó duramente la medida y sostuvo, en tono irónico, que Moscú no mostró ni siquiera una intención mínima de cumplir con el cese al fuego que había anunciado.
“A lo largo de la pasada noche, el Ejército ruso continuó atacando posiciones ucranianas. A las 7 a.m. se habían documentado más de 140 ataques a posiciones en el frente”, dijo el mandatario, que denunció también diez asaltos rusos localizados sobre todo en el frente de Sloviansk y el lanzamiento de cerca de un millar de drones de distintos tipos.
Zelenski agregó que, como respuesta a los ataques rusos, Ucrania bombardeó una infraestructura petrolera rusa situada en la región de Yaroslavl, a 700 kilómetros de la frontera. Según el presidente ucraniano, la infraestructura alcanzada es clave “para la financiación de la guerra” contra Ucrania, que Rusia sufraga en gran medida con sus exportaciones petroleras.
En contraste, el Ministerio de Defensa ruso responsabilizó a Ucrania de no adherirse al cese al fuego anunciado por Moscú, asegurando que las fuerzas armadas rusas detuvieron por completo sus acciones militares desde la medianoche del 8 de mayo.
Embajador ucraniano en Chile cuestionó la medida
Durante su visita a la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), el diplomático encabezó la conferencia “La invasión rusa en Ucrania y las implicancias para el Derecho Internacional”, instancia organizada por la Facultad de Derecho de la Casa de Estudios, en la que abordó el desarrollo histórico del conflicto, las normas internacionales vulneradas y los desafíos para alcanzar una paz duradera.
Durante su paso por dicha casa de estudios, el diplomático fue enfático en cuestionar la reciente propuesta de tregua atribuida a Vladimir Putin, señalando que responde más a una estrategia política que a una verdadera voluntad de paz.
“El presidente Zelenski hizo una contrapropuesta concreta: iniciar una tregua desde la noche del 5 al 6 y prolongarla para salvar vidas permanentemente. Porque si se trata de salvar vidas, no puede ser solo durante una celebración. Desde nuestra perspectiva, esto responde más a una maniobra política de Putin que a un deseo genuino de paz”, afirmó.
Diudin explicó que Ucrania ha propuesto en diversas ocasiones ceses al fuego más extensos, pero que estos no han sido aceptados por Rusia. Asimismo, sostuvo que cualquier tregua debe ser constante, verificable y respaldada internacionalmente para evitar que se transforme en una pausa estratégica.
“Una tregua es beneficiosa porque salva vidas, pero no debe ser publicitaria. No puede durar solo lo necesario para un desfile en la Plaza Roja. Debe ser firme, permanente y monitoreada por la comunidad internacional”, sostuvo.
En su análisis, también abordó las implicancias del conflicto para el Derecho Internacional, enfatizando la vulneración a la soberanía territorial ucraniana y alertando sobre los riesgos globales de normalizar concesiones territoriales frente a una invasión. “Ceder tierras al agresor sería abrir la puerta a nuevas guerras. Ucrania no renunciará jamás a sus territorios, porque esta guerra es una cuestión de supervivencia nacional”, concluyó.




