Investigadores se encuentran reconstruyendo el recorrido de una pareja holandesa que habría contraído la variante andina del hantavirus en el norte de la Patagonia argentina, antes de embarcar en el crucero MV Hondius. El hecho causó un brote que dejó al menos tres pasajeros muertos y una cifra aún indeterminada de contagios.
El brote ha dejado ya al menos tres muertos y abrió una investigación en dicho país, así como en Chile y los Países Bajos, propiciando incluso la intervención de la OMS.
Según reportó el medio trasandino Perfil, las autoridades sanitarias argentinas y holandesas estudian los movimientos de una pareja de turistas neerlandeses que habría contraído el virus semanas antes de embarcarse rumbo a la Antártida.
Se trata de Leo Schilperoord, de 70 años y oriundo de los Paises Bajos, quien abordó el crucero junto a su esposa, Mirjam Schilperoord, tras realizar un recorrido de observación de aves por distintas zonas de la Patagonia argentina.
El ornitólogo murió a bordo del barco el 11 de abril, mientras que su esposa falleció el 24 de abril, después de haber desembarcado en Sudáfrica e intentar regresar a los Países Bajos.
Hasta ahora, distintas versiones apuntaban a que el contagio se había producido durante una visita a un vertedero en Ushuaia. Sin embargo, una nueva reconstrucción publicada por el medio británico The Mail on Sunday sostiene que el brote “casi con toda seguridad” se originó en el norte de la Patagonia, más de 2.400 kilómetros al norte de Tierra del Fuego.
Según esa hipótesis, la pareja habría estado entre 25 y 30 días en las provincias de Neuquén, Río Negro y Chubut antes de arribar a Ushuaia el 29 de marzo, apenas dos días antes de embarcar en el MV Hondius. La región concentra la mayor circulación de la cepa andina del hantavirus, una variante que puede transmitirse entre humanos y que provocó decenas de muertes en los últimos meses.
Desde Ushuaia, el director de Epidemiología de Tierra del Fuego, Juan Petrina, rechazó la versión que ubicaba el origen del contagio en el basural local. “El virus nunca ha estado aquí”, afirmó al Daily Mail. “El ratón colilargo, que es portador del virus, no se encuentra allí”.
El funcionario explicó además que los tiempos epidemiológicos no coinciden con una infección producida en Tierra del Fuego. “Llegaron aquí la tarde del 29 de marzo, por lo que solo tuvieron dos días completos antes de abordar el barco. El período de incubación es de, al menos, una semana”, sostuvo.
La reconstrucción sanitaria se volvió central para determinar cómo se desencadenó el brote dentro del crucero. La cepa identificada en los pasajeros fallecidos sería la variante andina, presente principalmente en el sur argentino y considerada una de las formas más peligrosas del virus por su capacidad de transmisión interpersonal.
En paralelo, el Ministerio de Salud argentino confirmó que mantuvo una reunión con representantes sanitarios de las 24 provincias para intentar reconstruir el recorrido completo de la pareja y localizar el origen del contagio.
Según datos oficiales, en lo que va de 2026 ya se registraron 42 casos de hantavirus en Argentina. Desde junio del año pasado, el total acumulado asciende a 101 contagios y 32 muertes, aunque las autoridades reconocieron que todavía no pudieron determinar cuántos de esos casos corresponden específicamente a la variante andina.
También desde Chile el Ministerio de Salud salió a despegarse del episodio, recalcando que “los casos reportados como primarios transitaron por Chile, en un periodo que no corresponde de incubación, por lo que la exposición al virus no habría ocurrido en nuestro país”.
El hantavirus se transmite principalmente por inhalación de partículas contaminadas con orina, saliva o excremento de roedores infectados. Los síntomas iniciales incluyen fiebre, dolores musculares y dificultad respiratoria, aunque en los cuadros graves puede derivar rápidamente en insuficiencia pulmonar.




