Este lunes inicia el juicio contra el expresidente de Bolivia Evo Morales, acusado por la Fiscalía de trata agravada de personas, por su presunta relación con una menor de edad con quien supuestamente tuvo una hija cuando era presidente.
La audiencia, a la cual los abogados de Morales ya dijeron que no asistirá, está fijada para las 08:20 horas, según confirmó el presidente del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija, Luis Esteban Ortiz.
“Se han realizado las comunicaciones respectivas, tanto al expresidente como a una segunda persona que está siendo investigada (…) al haberse cumplido las formalidades de rigor se ha dictado el correspondiente auto de apertura”, dijo Ortiz.
La segunda persona en cuestión, corresponde a una mujer, quien es la madre de la supuesta menor de edad con la que Morales tuvo una hija.
La defensa del exgobernante, por su parte, ha anunciado que no asistirá a la audiencia porque no fue notificado siguiendo los procedimientos.
“No se puede asistir porque no conocemos de qué se trata. No se ha notificado al hermano Evo Morales cumpliendo el procedimiento de una notificación personal”, alegó el abogado Wilfredo Chávez, uno de los defensores del político.
Según Chávez, el inicio del juicio responde a “una persecución política que surge en un momento en que existen condiciones deplorables en el país, sobre todo a nivel económico, y conflictos en las calles”.
Por ello, a juicio del abogado, este proceso es simplemente para “desviar la atención” de las protestas sindicales que se registran en las últimas semanas.
Desde que se conoció la acusación de la Fiscalía en octubre de 2024, Morales permanece en el Trópico de Cochabamba. Los hechos por los que se le acusan, por su parte, habrían ocurrido en 2016, cuando era presidente.
En su momento, la Policía no pudo ejecutar una orden de detención porque los seguidores de Morales bloquearon carreteras durante 24 días entre octubre y noviembre de 2024 para impedir el ingreso de los agentes al Trópico de Cochabamba.
Desde entonces, los sectores afines al exgobernante están atrincherados allí y realizan una vigilia permanente para evitar su detención mediante una orden de captura que la Fiscalía confirmó que sigue vigente.
En octubre pasado, el Ministerio Público presentó la acusación formal contra el expresidente y hace unos días, la Fiscalía de Tarija informó que se reunieron más de 170 pruebas de cargo en su contra para el juicio oral.
A principios de 2025, un tribunal judicial declaró en rebeldía a Morales, después de que el político no se presentara en dos ocasiones, al alegar enfermedad, a una audiencia que debía resolver la acusación en su contra.
En los últimos días, Morales no se ha referido directamente al caso, pero cuando se conoció sobre el inicio del juicio, sostuvo en sus redes que “como no hallan nada” para procesarlo por otras acusaciones, “se inventan delitos”.
“No busco la impunidad. Quiero que mis acusadores demuestren -con pruebas legales y reales- los presuntos delitos que cometí. Pido una justicia imparcial, honesta, objetiva y autónoma del poder político”, escribió el miércoles en X.
Para tapar su desastrosa y corrupta gestión; y su tremenda reprobación nacional, el gobierno ejecuta en mi contra una brutal persecución judicial y mediática con causas armadas para aniquilarme moral y físicamente; como en todos los casos de lawfare (guerra jurídica), presume mi…
— Evo Morales Ayma (@evoespueblo) May 6, 2026




