Apenas 35 minutos duró la final de la Copa Italia, sentenciada en ese tiempo por el Inter de Milán con los dos goles de Marusic en propia puerta y Lautaro Martínez, entre los errores defensivos del Lazio, para culminar el ‘doblete’ del campeón de la Serie A (0-2).
Al Inter le bastó con aprovechar los defectos de su adversario. No necesitó más para llevar la final hacia su terreno con la naturalidad y la superioridad que ya se presuponía la diferencia entre el conjunto ‘neroazzurro’ y el celeste, el noveno en la liga y el finalista frustrado este miércoles.
La décima Copa Italia del Inter empezó en el minuto 14. Ya había cabeceado instantes antes Lautaro fuera del marco rival. Un saque de esquina rompió el encuentro, con el desafortunado despeje de Marusic, que se remató contra su propia portería tras un balón peinado por Marcus Thuram. La primera concesión, el primer gol, el primer impulso para el favorito.
El segundo surgió de un error de Nuno Tavares, que perdió el balón ante Dumfries, cuyo avance y centro lo remachó a portería vacía Lautaro Martínez para agrandar la diferencia para el Inter, que se sentía cómodo, en ventaja, sin apenas apuros más allá de las tempranas amarillas de Bisseck y Bastoni.
No lo aprovechó el Lazio, que nunca desistió. Siempre fue hacia adelante, con la esperanza de reducir una ventaja tan importante en una final, entre el avance del tiempo y las contadas ocasiones, pero sin la pegada que sí demostró su rival.
Josef Martínez fue entonces quien privó a Dia y al Lazio del 1-2. La cara del portero entró en acción entonces para sostener el camino del Inter hacia el título, desafiado en el tramo final por la incursión en el terreno de Pedro, el último recurso al que acudió el conjunto celeste para alterar una final decidida en los primeros 35 minutos.
Las paradas puntuales de Martínez apagaron cualquier intento del Lazio, con la tensión final de una entrada de Pedro sobre Dimarco, con amago de tangana.



