Región del Bío Bío

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Por qué las ballenas se sienten atraídas por las costas del Bío Bío: avistamiento sorprende a locales

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Comunicado de PrensaContenido emanado desde una organización pública o privada

El reciente avistamiento de ballenas frente a las costas de la región del Bío-Bío, registrado en la Península de Hualpén, volvió a despertar el interés por la presencia de estos gigantes marinos en la zona.

Vale recordar que este fin de semana se viralizó en redes un registro que muestra a una familia de cetáceos nadando frente a las playas de la zona.

Aunque las imágenes sorprendieron a muchas personas, especialistas aseguran que este fenómeno no es reciente ni casual, sino que responde a características naturales e históricas que convierten al sector en un punto estratégico para distintas especies de cetáceos.

Por qué a las ballenas les gustan las costas del Bío Bío

De acuerdo con la académica de la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), Sara Rodríguez, la presencia de ballenas en sectores como Caleta Chome y toda la Península de Hualpén está directamente relacionada con las condiciones oceanográficas del lugar.

Resulta que “la costa del Bío-Bío está influenciada por la corriente de Humboldt, uno de los ecosistemas marinos más productivos del planeta”, explicó la experta en un comunicado de prensa.

Agregó que, “aquí ocurren procesos de surgencia costera, donde aguas profundas, frías y ricas en nutrientes ascienden hacia la superficie, favoreciendo el crecimiento del fitoplancton y aumentando la abundancia de krill y pequeños peces, que son la base alimentaria de muchas ballenas”.

A ello se suma la geografía particular de la península, que genera zonas donde el alimento tiende a concentrarse.

Según detalló la investigadora, “la cercanía con aguas profundas también facilita que especies oceánicas ingresen a sectores costeros para alimentarse e incluso descansar durante sus desplazamientos migratorios”.

La especialista añadió que la histórica instalación de una estación ballenera en Caleta Chome también da cuenta de la importancia de esta área para los cetáceos. “Se instaló ahí porque las ballenas ya utilizaban ese corredor natural. Era un lugar donde su presencia era abundante y predecible”, señaló.

Avistamientos parecen aumentar

En los últimos años, los avistamientos en la región parecieran haberse vuelto más frecuentes. Sin embargo, Rodríguez indicó que “esto responde a múltiples factores, entre ellos, la recuperación de algunas poblaciones de ballenas a nivel mundial, proceso identificado por la Comisión Ballenera Internacional”.

Además, explicó que las variaciones climáticas y los cambios en las condiciones del océano modifican la distribución del alimento marino, obligando a las ballenas a ajustar sus desplazamientos.

Otro elemento relevante sería el aumento de la capacidad humana para detectar estos encuentros.

La “memoria ecológica” de las ballenas

Finalmente, la académica destacó que estos animales poseen lo que se conoce como “memoria ecológica” o “cultura migratoria”, un aprendizaje transmitido entre generaciones.

“Las crías aprenden las rutas oceánicas acompañando a sus madres y a la manada. Esa información se mantiene en el tiempo, por lo que las ballenas vuelven históricamente a lugares donde han encontrado alimento, refugio o condiciones favorables durante siglos”, afirmó.