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El reloj corre para Manuel Monsalve: se acerca juicio que definirá el futuro del exsubsecretario

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Escrito por:Megam Ossandón

Hace exactamente un año, Manuel Monsalve dejó el Anexo Penitenciario Capitán Yáber tras permanecer en prisión preventiva en una causa que remeció el corazón político del Gobierno de Gabriel Boric.

Hoy, doce meses después, el caso se encuentra en una etapa decisiva. Este miércoles 20 de mayo se cumplen los 120 días de plazo extraordinario que el tribunal otorgó tras la reapertura de la investigación. Se trata de la última prórroga concedida luego de que la defensa lograra en febrero reabrir diligencias en la causa donde Monsalve está imputado por presuntos delitos de abuso sexual y violación contra una subalterna, hechos que habrían ocurrido en septiembre de 2024.

Con el reloj procesal llegando a cero, el caso entra en una fase crítica: tras el cierre de las diligencias, viene la acusación definitiva y la preparación del juicio oral, una etapa donde la Fiscalía y la defensa deberán desplegar todas sus cartas ante los tribunales para cerrar la fase judicial de uno de los casos de mayor connotación pública de los últimos años.

Del hombre fuerte de Interior a imputado

El caso de Monsalve no ha sido solo una causa penal de alto impacto. También se transformó en una de las crisis políticas más severas de los últimos años.

Hasta antes de la denuncia, Manuel Monsalve era considerado una de las figuras más sólidas del gabinete de Gabriel Boric. Médico de profesión, con larga trayectoria parlamentaria y encargado de una de las áreas más sensibles del Ejecutivo —la seguridad—, era además uno de los interlocutores con mayor peso político dentro del oficialismo.

Su caída fue abrupta.

La denuncia de una subalterna en su contra por abuso sexual y violación provocó un terremoto interno en el Ejecutivo y abrió cuestionamientos sobre el manejo político de la situación por parte de La Moneda.

Con el correr de los meses, el caso dejó de ser únicamente una investigación judicial y pasó a convertirse en un símbolo de una crisis que obligó al Gobierno, incluido el presidente, a responder preguntas incómodas y administrar costos políticos permanentes.

El paso de Manuel Monsalve por Capitán Yáber

El 19 de mayo de 2025 la Corte Suprema modificó el curso de la causa. El máximo tribunal acogió un recurso de amparo presentado por la defensa de Monsalve y revocó la prisión preventiva que cumplía en Capitán Yáber.

La decisión sustituyó la medida cautelar por arresto domiciliario total, arraigo nacional y prohibición de acercarse o comunicarse con la denunciante.

Ese día, al abandonar el recinto penitenciario, Manuel Monsalve habló brevemente con la prensa. Reconoció la dureza del encierro y sostuvo que la privación de libertad “no es un privilegio para nadie”. Luego volvió a insistir en el eje que ha marcado toda su estrategia judicial: su inocencia.

“Quiero reiterar mi inocencia”, afirmó entonces.

Durante los meses previos, Monsalve había permanecido en Capitán Yáber compartiendo espacio con otros imputados de alta connotación pública. Uno de los episodios más comentados ocurrió en mayo de 2025, cuando durante una audiencia se reveló que había asistido médicamente a Luis Hermosilla tras una descompensación de salud al interior del recinto.

En medio de los esfuerzos por revertir la prisión preventiva, un episodio relevante ocurrió a fines de 2024, cuando los abogados de Monsalve intentaron instalar dudas sobre los peritajes biológicos y cuestionaron la validez de las muestras analizadas por el Servicio Médico Legal, argumentando que el material genético utilizado estaba por debajo de los mínimos requeridos para obtener resultados concluyentes.

La Fiscalía, sin embargo, utilizó esos mismos antecedentes para reforzar su tesis y respondió con una cifra que marcó esa audiencia: según los análisis, era 83 millones de veces más probable que la huella genética correspondiera a Manuel Monsalve y no a otra persona.

La reapertura

En diciembre del año pasado parecía que la investigación entraba en su tramo final. El Ministerio Público comunicó el cierre de la indagatoria y, posteriormente, presentó acusación formal contra el exsubsecretario.

Los fiscales Xavier Armendáriz y Francisco Jacir solicitaron una pena de diez años y un día por el delito de violación y otros cuatro años y un día por abuso sexual, sumando cerca de 14 años de cárcel.

Pero el proceso tuvo un último giro.

El 11 de diciembre de 2025, Monsalve emitió una declaración pública desde Viña del Mar luego de conocer por la prensa antecedentes sobre el cierre de la investigación. Calificó la situación como un hecho de “máxima gravedad” y sostuvo que el juicio oral era el único espacio donde podría demostrar “más allá de toda duda” su inocencia.

La defensa pidió reabrir la investigación y el Séptimo Juzgado de Garantía acogió la solicitud. La jueza Pilar Ahumada fijó entonces un plazo adicional de 120 días para nuevas diligencias. Ese tiempo expira ahora.

El otro frente: la exposición de la denunciante

Mientras el caso avanzó, la controversia también se desplazó hacia la protección de la denunciante y la exposición de antecedentes de su vida privada. La representación de la mujer que denunció a Manuel Monsalve acusó públicamente maniobras destinadas a afectar su imagen y exponer aspectos ajenos a la investigación principal.

En una carta firmada por los abogados María Elena Santibáñez, Pablo Ortiz Chamorro y Nicolás Padilla Moya, en agosto del año pasado la defensa sostuvo haber tomado conocimiento de “conductas desarrolladas” por Víctor Providel Labarca —abogado del exsubsecretario— que a su juicio, buscarían colaborar con imputados de una investigación paralela relacionada con la vulneración de la intimidad de la víctima.

Según acusaron, dichas acciones apuntarían a facilitar la difusión en medios de comunicación de antecedentes privados que, aseguran, “en nada se vinculan con la investigación formalizada” contra Monsalve y tendrían como objetivo “desprestigiar su imagen”.

La disputa abrió otra capa de tensión alrededor del caso.

La abogada querellante María Elena Santibáñez, señaló a BioBioChile que “ha sido una investigación bastante larga, se había cerrado en una primera oportunidad, se amplió a solicitud de la Defensa (…) Y tenemos una víctima que lleva mucho tiempo esperando para que el proceso avance y podamos llegar lo antes posible al juicio oral”.

El juicio contra Manuel Monsalve se acerca

A casi un año de la denuncia, Monsalve también comenzó a romper parcialmente su silencio, y en septiembre de 2025 entregó su versión más extensa sobre los hechos. En entrevista con La Tercera reconoció errores personales y cuestionó decisiones tomadas aquella noche de septiembre de 2024, pero insistió en separar esas conductas de cualquier responsabilidad penal.

“Jamás debía salir con una persona que trabajaba conmigo”, dijo. Y agregó una frase que terminó sintetizando su línea defensiva: “Cometí un error que me puso en una situación en la que nunca pensé estar, pero no cometí un delito”.

Ahora, con el plazo extraordinario a punto de terminar, la causa entra en una etapa distinta. Tras meses de diligencias, filtraciones, cautelares y recursos judiciales, el expediente comienza a abandonar la fase investigativa. Y con ello, uno de los casos de más alta connotación entra, finalmente, a su momento de mayor definición.

Una situación totalmente contraria es la que afecta la investigación por gastos reservados en contra de Monsalve —a cargo de Francisco Jacir, recientemente nombrado como fiscal regional metropolitano centro norte—, una causa paralela que no registra avances públicos y que aún sigue de manera desformalizada contra el exzar de la seguridad.