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Qué significa que la deuda de Estados Unidos a 30 años esté en su costo más alto en casi 20 años

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Deutsche WelleMedio de comunicación alemán en convenio de colaboración con BioBioChile

El rendimiento de los bonos soberanos estadounidenses a 30 años alcanzó su nivel más alto desde 2007, durante la crisis hipotecaria, impulsado por los temores inflacionistas ligados al conflicto en Medio Oriente.

En las últimas horas, estos vencimientos a largo plazo se situaban en torno al 5,17% de rendimiento tras haber alcanzado un máximo del 5,18%.

En simple, esto significa que Estados Unidos debe ofrecer más dinero a los inversionistas para que estos accedan a prestarle dinero a la principal potencia mundial.

Antes de la guerra, a fines de febrero, el guarismo era de 4,61%, lo que muestra el temor del mercado a un aumento duradero de los precios del petróleo, ya que Estados Unidos e Irán parecen estar en un punto muerto diplomático.

El rendimiento a diez años también se tensaba hasta 4,65% frente a 4,59% del cierre del lunes, y alrededor de 3,94% antes de la guerra.

El pasado viernes, el rendimiento de los bonos a 30 años ya superó el 5,1% en un contexto marcado por la falta de acuerdos para acabar con la guerra de Irán y reabrir el estrecho de Ormuz, cuyo bloqueo ha disparado el precio del petróleo.

¿Llegará al 6%?

Desde el inicio de la guerra, las cotizaciones del crudo se han disparado alrededor de un 60%.

Ante el riesgo de inflación, que reduce el valor de su capital prestado, los acreedores exigen una prima de riesgo en forma de tipos de interés —o rendimientos— más elevados. La tendencia se extiende al conjunto de los mercados mundiales, y las plazas europeas también sufren el aumento de los tipos de interés.

“En Europa, las tensiones en el mercado de bonos empiezan a volverse extremadamente preocupantes y el Bund alemán a 10 años se aproxima ya al 3,2%, un nivel inédito desde 2011”, según el analista John Plassard de Cité Gestion.

Mohit Kumar, economista jefe y estratega de Jefferies, apuntó al creciente déficit público estadounidense como otro factor de presión sobre los bonos de largo plazo, ya que “los gobiernos podrían verse obligados a aumentar el gasto y el endeudamiento para financiar subsidios energéticos destinados a los hogares”. El aumento de los rendimientos amenaza además con encarecer el crédito para los consumidores.

Mientras, una encuesta de Bank of America señala que el 62% de los gestores de fondos globales espera que el rendimiento del bono estadounidense a 30 años alcance el 6%, un nivel no visto desde finales de 1999.