
Teorema y Sadi Daniel agitan la escena cultural de Concepción: Rap, fusión y un fuerte mensaje social
Nuestra Casa
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En una época donde la estabilidad profesional suele ser la prioridad, existen historias que rompen el molde y demuestran que los sueños no entienden de fronteras ni de zonas de confort.
Es el caso de Fernanda Araneda, una psicóloga clínica oriunda de Concepción que decidió pausar su consulta, sus proyectos estables y sus ahorros para radicarse durante un año en El Cairo, la capital de Egipto, y perfeccionarse en su gran pasión de la infancia: la danza árabe.
Bailarina desde los 12 años, Araneda siempre vio la psicología y el baile como disciplinas complementarias. Sin embargo, la oportunidad de llevar su arte al corazón de Medio Oriente la impulsó a dar el gran salto.
"Dejé mi trabajo estable y junté todos mis ahorros para concretar este proyecto que me propusieron allá", comentó la profesional en una reciente entrevista con el matinal Nuestra Casa de Canal 9 Bío Bío TV.
Lejos de los prejuicios o miedos que suele despertar la región debido a los conflictos geopolíticos, Fernanda asegura que su estadía en Egipto fue sumamente segura.
"El Cairo y Egipto en este momento están siendo países sumamente seguros (...). Yo nunca tuve ningún problema con la cultura ni con las personas; la ciudad funciona con total normalidad y el turismo sigue avanzando", afirmó.
Durante sus doce meses en la capital egipcia, la penquista no sólo se formó, sino que también trabajó activamente en el circuito local. Sus escenarios habituales fueron los icónicos barcos turísticos que recorren el río Nilo, ofreciendo espectáculos de dos horas durante las cenas de los viajeros.
Además, logró ingresar al selecto mundo de las bodas locales: "Allá se estila que los matrimonios sean sumamente rimbombantes e invierten mucho en llevar bailarinas, así que tuve la oportunidad de participar en ellos".
Al ser consultada sobre las barreras culturales y los prejuicios en torno a esta disciplina, Araneda es clara en hacer la distinción: "La danza que yo hago, si bien es muy sensual, no hay que confundirla con lo sexual". Asimismo, explicó que en una cultura mayoritariamente musulmana, el rol de la bailarina extranjera convive con dinámicas distintas a las de las mujeres locales, pero siempre desde un marco de respeto laboral.
Su meta final es ambiciosa y profundamente ligada a su primera profesión: fundar su propia academia en Chile para fusionar la psicología con el baile, transformando la danza en una herramienta de carácter terapéutico.
De regreso temporal en el país y con vestuarios autogestionados traídos directamente desde El Cairo, Fernanda busca democratizar este arte en la Región del Biobío. Para ello, anunció que dictará una clase de prueba completamente gratuita abierta para todo público (sin requisitos de edad ni género) el próximo sábado 30.
La cita será en el centro M de Kine, ubicado en la calle Nonguén 248 (en el camino que conecta hacia la comuna de Chiguayante/Hualqui). Los interesados en conocer más de su experiencia y agendar presentaciones pueden contactarla a través de su cuenta de Instagram oficial: @feri.bellydancer