El nuevo ministro de Seguridad, Martín Arrau, reafirmó su postura a favor de que los ciudadanos puedan poseer armas de fuego dentro del marco legal vigente, asegurando que las personas tienen derecho a la legítima defensa y descartando impulsar nuevas reformas sobre la materia.
Sus declaraciones se producen días después del violento turbazo que afectó al expresidente del Tribunal Constitucional, Iván Aróstica, en la comuna de San Miguel, donde el abogado repelió a disparos a un grupo de delincuentes que ingresó a su vivienda. El hecho terminó con un adolescente muerto, otros dos heridos y seis detenidos.
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Viernes 22 Mayo, 2026 | 07:47
Consultado por su postura respecto a la tenencia de armas —tema que impulsó durante su paso por la Convención Constitucional—, Arrau sostuvo que sigue considerando importante “que las personas tengan el derecho a la legítima defensa”. Sin embargo, precisó que la legislación actual ya contempla esa posibilidad.
“Sí creo que es importante que esté la facultad de las personas que cada uno estime pertinente, si quiere tener armas para defensa personal, para practicar deporte o los fines que estime necesarios dentro del marco jurídico”, afirmó el secretario de Estado.
El ministro agregó que actualmente existen mayores exigencias para acceder legalmente a armamento, incluyendo cursos y nuevas regulaciones.
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“Yo sí estoy convencido de que las personas que quieran tener armas de fuego, cumpliendo toda la ley, lo puedan hacer. Y el llamado, por supuesto, es a capacitarse y a saber utilizarlas de buena manera, porque un arma también es una gran responsabilidad”, señaló.
Recordemos que Aróstica utilizó un arma debidamente inscrita para defenderse luego de que al menos siete sujetos irrumpieran en el inmueble. El propio exministro del TC relató posteriormente que recibió disparos “desde tres direcciones” y que incluso le apuntaron con una metralleta durante el ataque.
El caso volvió a instalar el debate sobre la legítima defensa y el acceso a armas por parte de civiles, especialmente en medio del aumento de delitos violentos y asaltos bajo la modalidad de turbazo.




