El pasado martes 19 de mayo, a solo 69 días de haber asumido, el gobierno de José Antonio Kast realizó un ajuste ministerial. La modificación del equipo de gobierno ocurre en un plazo récord si se compara con todas las administraciones desde el retorno a la democracia en 1990.
La oficialización de los cambios confirmó la salida de las ministras de Seguridad Pública y de la Secretaría General de Gobierno, Trinidad Steinert y Mara Sedini.
Los últimos días de Mara Sedini
Tras su salida, y de acuerdo a La Tercera, la exvocera decidió alejarse completamente de la contingencia política. De hecho, durante los últimos días viajó a Miami y regresaría el próximo 6 de junio.
Según el medio, quienes han hablado con Sedini estos días afirman que la exvocera quedó “especialmente golpeada” tras su salida del gabinete.
Desde su entorno revelaron que la periodista “sentía que había logrado revertir parte importante de los cuestionamientos que enfrentó durante las primeras semanas de gobierno”, y que durante sus últimas semanas en el cargo creía que su desempeño había mejorado.
Es por eso que la noticia la habría tomado por sorpresa, sintiendo luego “una sensación de decepción” respecto a su desenlace.
Sin embargo, pese a su salida, Kast quiere mantenerla vinculada al proyecto político del Gobierno y evaluará en el futuro de qué manera reincorporarla.
¿Qué pasó con Trinidad Steinert?
La situación de la exministra de Seguridad Pública sería completamente diferente.
Tras su salida, la exfiscal viajó a la playa para descansar junto a su familia y, según cercanos, Steinert también se ha mantenido alejada de la contingencia política, recuperándose del desgaste que le significó ser parte del gabinete.
Por otro lado, cuando el presidente le comunicó sobre su renuncia, le aconsejó tomarse un tiempo para descansar y que ambos conversarían después de la cuenta pública.
Además, y sabiendo lo que significaba para Steinert dejar una carrera consolidada en el norte para hacerse cargo de un ministerio, Kast le aseguró que, pasara lo que pasara, no la dejaría sola.
Es por eso que en Palacio sienten preocupación por el futuro profesional de la exministra.




