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Cómo el giro geopolítico en Armenia está colmando la paciencia de Vladimir Putin

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Escrito por:Camilo Suazo

Armenia, una antigua república soviética en la región montañosa del Cáucaso de 2,9 millones de habitantes, se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para Rusia. Las relaciones entre ambos países atraviesan momentos complejos debido a las aspiraciones del Gobierno armenio de integrarse a la Unión Europea (UE), idea que al presidente ruso Vladimir Putin no le agrada en absoluto.

De hecho, Armenia ha congelado su participación en la alianza militar rusa (OTSC) luego que Rusia no los respaldara en su enfrentamiento con Azerbaiyán de 2023 por el control de la región de Nagorno Karabaj.

Tal como detalla Mundo, el Kremlin busca mantener a Armenia bajo la órbita rusa. Para esto, no ha dudado en llamar a consultas al embajador ruso y aprobar diversas sanciones en sólo un par de semanas contra las importaciones armenias.

La prohibición temporal abarca la importación de productos agrícolas frescos como tomates, diversas hortalizas y verduras, frutas como fresas, así como ciertos pescados, hasta que Armenia subsane ciertas irregularidades detectadas.

Dicha medida llega mientras desde la Unión Económica Euroasiática (UEEA), formada por Rusia, Bielorrusia, Kazajistán y Kirguistán, han instado a Armenia a celebrar un referéndum para elegir entre ellos o la UE.

Yuri Ushakov, asesor de política internacional del Kremlin, recalcó recientemente que Armenia “recibe enormes beneficios de la cooperación en el marco de la UEEA”. Desde su incorporación, dijo Ushakov, su PIB “prácticamente se duplicó” de 11.600 millones a 20.200 millones de dólares, mientras los salarios crecieron un 50%.

“Los planes de Armenia no pueden dejar de causar inquietud en otros países que cooperan con Armenia en el marco de la UEEA”, sostuvo.

Sin embargo, la propuesta ha sido rechazada por el primer ministro armenio, Nikol Pashinián, quien afirma que carece de sentido, argumentando que su país ni siquiera ha solicitado aún oficialmente su plena adhesión a la UE.

En tanto, desde Rusia ya indicaron que se reservan el derecho a cancelar sus acuerdos energéticos con Armenia si continúa con su proceso de integración con la UE.

Es más, Putin insinuó hace unas semanas que Armenia podría dejar de pagar 177 dólares por cada mil metros cúbicos de gas, para pasar a pagar 600 dólares, la tarifa que se aplica para otros países europeos.

Armenia celebrará este domingo elecciones legislativas, proceso para el cual Pashinián ha recibido el apoyo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Aunque el partido del primer ministro, Contrato Civil, encabeza los sondeos, está lejos de ser dominante en un sistema político armenio altamente fragmentado.

Pashinián se ha mostrado cercano con líderes europeos, incluyendo el presidente francés, Emmanuel Macron, quién visitó la capital Ereván en mayo, instancia en la que participó en una histórica cumbre de la UE y una reunión de la Comunidad Política Europea.

Por su parte, en una reciente visita a Armenia, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, reiteró el respaldo de EEUU a un proyecto de corredor vial y ferroviario, bautizado en honor al presidente Trump, que atravesaría Armenia y conectaría algunas regiones de Azerbaiyán.

Este proyecto podría llevar a la expulsión de los guardias fronterizos rusos de la región que limita con Turquía e Irán, motivo por el que Trump no ha dudado en respaldar abiertamente la reelección de Pashinián.

“Pronto, Estados Unidos y Armenia lanzarán juntos la ‘Ruta Trump para la paz y la prosperidad internacional’, que transformará el Cáucaso Sur y ayudará a nuestras destacadas compañías energéticas estadounidenses a obtener acceso desde Asia Central hasta Estados Unidos”, escribió el presidente estadounidense en su cuenta de Truth Social.

En respuesta, Pashinián agradeció al mandatario norteamericano en X por su “gran reconocimiento y sus palabras amistosas”.

En abril pasado, el ministerio de Exteriores de Rusia advirtió que podría aplicar sanciones económicas a Georgia si es que el país ingresaba a la UE.

“No digo que queramos hacerlo, pero dadas las nuevas exigencias de la UE, tendríamos que incluir a Georgia en la lista de países con regímenes inamistosos y extenderle nuestras sanciones económicas”, declaró la portavoz de Exteriores de Rusia, María Zajárova.

Lo anterior, con todas “las consecuencias que ello acarrearía para los productores georgianos de agua mineral, fruta, vino y todos los productos importados a nuestro país”.

El partido oficialista, el prorruso Sueño Georgiano, ha criticado las instituciones de la UE pese a que el país se había comprometido anteriormente a llevar a cabo medidas para su posible ingreso como miembro.

El caso ucraniano

Medios internacionales como Le Figaro consignan que en el marco de la cumbre de la UEEA realizada el 29 de mayo en Astaná, capital de Kazajistán, Putin enfatizó que si Armenia elige a la UE en detrimento de la Unión Euroasiática, perdería “muchas ventajas”.

Pero no sólo eso ya que además trazó un paralelo con Ucrania, añadiendo que “la crisis ucraniana” había comenzado con “los intentos de Ucrania de unirse a la UE”.

No es la primera vez que el líder del Kremlin realiza esta comparación. Durante una conferencia de prensa del 10 de mayo, recordó que la última vez que un país mostró algún deseo de acercamiento con la UE fue, precisamente, Ucrania.

En aquella oportunidad, Putin aseguró que eso condujo posteriormente al Euromaidán, al conflicto en Crimea, “a la situación en el sureste de Ucrania y a la intervención militar. Así que no hay necesidad de llegar a los extremos”.