En Chile, se ha confirmado la primera condena por lavado de activos y recepción de especies robadas provenientes de Estados Unidos. Dos hermanas han sido encontradas culpables de colaborar con bandas internacionales que operaban en territorio estadounidense.
Estas hermanas, identificadas como Geraldine y Bárbara Sepúlveda, actuaban como receptoras de envíos que incluían dinero y joyas, provenientes de sujetos detenidos en Pennsylvania por protagonizar robos a residencias. Uno de los involucrados en estos crímenes es Jorge Sepúlveda, hermano de las mujeres acusadas, quien enviaba las mercancías a Chile para que fueran recogidas por familiares y conocidos.
Las condenadas fueron halladas responsables de lavado de activos al haber constituido y gestionado un bar utilizado como fachada para legitimar el dinero ilícito. También se encargaban de reclutar a terceras personas para que recibieran estos fondos de origen ilícito.
En un importante fallo judicial, las hermanas Sepúlveda fueron sentenciadas a tres años y un día de presidio menor en su grado máximo por este delito. Además, se les impuso la inhabilitación absoluta perpetua para derechos políticos y para ejercer cargos públicos durante el tiempo de su condena, junto con una multa equivalente a 100 unidades tributarias mensuales, alrededor de 7.1 millones de pesos chilenos al mes.
El caso, llevado por el Fiscal Jefe de Pudahuel, Eduardo Baez, marca un hito en la lucha contra el lavado de activos en Chile al ser la primera condena en el país por recibir bienes robados y dinero ilícito desde el extranjero.




