En el destino judicial de los primeros condenados por el fraude tributario más grande de Chile, se han dictado sentencias para 25 imputados en procedimientos abreviados. Entre ellos, Marco Urrutia Galleguillos será el único que cumplirá pena efectiva en la cárcel. Las condenas comenzaron a ser emitidas en noviembre de 2025, culminando la última el 26 de mayo. Este caso se desató en diciembre de 2023, cuando la Fiscalía Metropolitana Occidente y la Policía de Investigaciones desarticularon una red que operaba emitiendo facturas falsas en todo el país, generando un perjuicio fiscal de alrededor de 240 mil millones de pesos.
Entre los condenados se encuentran Galvarino Corral Abarca, Cecilia Ampuero Meza, Francisco Ampuero Meza, Carla Ballesteros González, Alexander Birchmeier Almarza, Dhamarys Valenzuela Godoy, Osvaldo Sacco Croxatto, Robert Marlon Mondaca Gómez, Sally Andrea Franco Aguilera, Joaquín Andrés Alegría Tapia, Jorge Riffo Bobadilla, entre otros. Cada uno de ellos enfrentó distintas penas por asociación ilícita, lavado de activos, delitos tributarios y más.
Por ejemplo, Emilio Smok Issa fue condenado por proveer facturas falsas para defraudar al fisco por más de 422 millones de pesos. A pesar de la petición de la fiscalía de 3 años y 1 día de presidio, su defensa logró una reducción de la pena a 61 días de presidio menor y una multa de 4,2 millones de pesos. En el caso de Marco Urrutia Galleguillos, se le condenó por lavado de activos, fraudes aduaneros y delitos tributarios, siendo el único imputado que cumplirá condena en la cárcel, enfrentando una sentencia de cinco años, cinco meses y nueve días.
Estos casos revelan la complejidad de una red sofisticada que emitía y facilitaba facturas falsas, generando un impacto significativo en el sistema tributario chileno. Los condenados enfrentan ahora las repercusiones legales de sus acciones fraudulentas, reflejando la importancia de la justicia y la transparencia en la lucha contra este tipo de delitos económicos.




