El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, pidió este jueves a Israel que abandone el territorio del Líbano, justo despues que se produjera la muerte de un casco azul serbio de la misión de paz y que se acordara un nuevo alto al fuego, el cual fue rechazado por Hezbolá.
“Guterres exhorta a todas las partes a que respeten plenamente el cese de las hostilidades, pongan fin a cualquier nuevo ataque y cumplan en todo momento con las obligaciones que les incumben en virtud del Derecho internacional, incluido el Derecho internacional humanitario”, aseguró en un comunicado su portavoz, Stéphane Dujarric.
Casco azul serbio muere y dos españoles resultan heridos tras ser atacados en el sur del Líbano
Jueves 04 Junio, 2026 | 12:28
Antonio Guterres por Israel
Israel y el Líbano acordaron el miércoles implementar un alto el fuego condicionado a que la milicia chií Hizbulá detenga sus ataques contra territorio israelí y cese sus operaciones en el sur del país árabe.
El secretario general pidió a Hizbulá que “acate la decisión del Gobierno del Líbano de extender su autoridad a todo su territorio y promover el control exclusivo de las armas por parte del Estado”.
En relación a la muerte del casco azul, Guterres expresó sus “más profundas condolencias” a la familia, compañeros y allegados del fallecido, así como al Gobierno y al pueblo de Serbia, y deseó una pronta recuperación a los otros dos casos azules españoles heridos.
El militar murió este jueves a causa de las heridas sufridas por la caída de morteros en la posición donde se encontraba cerca de Marjayoun, en el sur del país, donde también resultaron heridos leves otros dos compañeros españoles.
I condemn the recent killing of a Serbian @UNIFIL_ peacekeeper in Lebanon.
Seven peacekeepers serving with UNIFIL have now been killed & several more have been wounded since the escalation in hostilities since March this year.
These attacks must stop.
— António Guterres (@antonioguterres) June 4, 2026
La ONU informó de que ha abierto una investigación para esclarecer el suceso y recordó que siete miembros de la FINUL han muerto desde la escalada de hostilidades iniciada el pasado 2 de marzo.
“Los ataques contra el personal de mantenimiento de la paz deben cesar”, afirmó Guterres, y subrayó que estas acciones constituyen “graves violaciones del derecho internacional humanitario” y “podrían llegar a constituir crímenes de guerra”.
El secretario general instó además a todas las partes implicadas en el conflicto a “respetar el cese de hostilidades” anunciado el pasado 16 de abril y a “garantizar en todo momento la seguridad del personal de Naciones Unidas y la inviolabilidad de sus instalaciones”.




