“No somos traficantes, no es un ajuste de cuentas. Mi hermana iba caminando a la casa con su pololo, su papá y mi hermano. Le llegaron las balas”.
Con esas palabras, Constanza Sepúlveda, hermana de Ninoska Carvajal, la joven de 19 años que murió tras la balacera registrada en el cerro Rodelillo de Valparaíso, rompió el silencio para relatar el dolor que atraviesa su familia y cuestionar las versiones que, asegura, han vinculado a su hermana con actividades delictuales.
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Viernes 05 Junio, 2026 | 08:31
La mujer entregó sus declaraciones mientras esperaba la entrega del cuerpo en el Servicio Médico Legal (SML), procedimiento que, según denunció, ha estado marcado por demoras e incertidumbre.
“Mi hermana no tenía nada que ver ahí. Mi hermana iba caminando. No estaba haciendo nada”, insistió.
“Mi mamá la llevó en un auto particular”
En medio de su testimonio, Constanza también entregó detalles sobre los minutos posteriores al ataque armado ocurrido la noche del miércoles.
Según afirmó, Ninoska no fue trasladada por una ambulancia hasta el Hospital Carlos Van Buren. “A mi hermana no la trajo una ambulancia, la trajo mi mamá en un auto particular. Mi hermana llegó muerta”, aseguró.
La joven sostuvo que alcanzó a llegar al recinto asistencial y despedirse de su hermana, aunque cuestionó la atención y la información recibida durante las horas posteriores. “Nosotros estamos muy devastados. Es mi hermanita”, lamentó
En este sentido, uno de los principales reclamos de la familia apunta a las diligencias posteriores al fallecimiento.
De acuerdo con Constanza, durante la jornada anterior les habían informado que el cuerpo sería entregado este viernes. Sin embargo, al llegar al Servicio Médico Legal se les indicó que aún faltaban diligencias por realizar.
“Nosotros queremos velarla. Queremos llevarla al cementerio, que descanse tranquila“, manifestó.
La hermana de la víctima aseguró que incluso acudieron a la Fiscalía para obtener información sobre el procedimiento, pero que aún no han logrado concretar la entrega. “¿Qué más están esperando?”, cuestionó.
“Porque vivimos en un cerro creen que somos delincuentes”
Uno de los puntos que más enfatizó durante su declaración fue el rechazo a lo que considera una estigmatización de las víctimas por vivir en un sector catalogado por las autoridades como de alta complejidad.
“Lamentablemente el sector lo tienen como zona roja. Pero Rodelillo es un cerro cualquiera de Valparaíso. Hay gente que vivimos muchos años ahí. Yo me crié ahí”, señaló.
“Siempre han tomado que porque hay una balacera y porque uno vive en un cerro es un lumpen. Nosotros no somos eso”, agregó.
Finalmente, pidió que la investigación avance y permita esclarecer lo ocurrido aquella noche, insistiendo en que su hermana era una víctima ajena al ataque. “Mi hermana tenía 19 años. Iba para la casa. No estaba haciendo nada“, concluyó.




