Un devastador terremoto de magnitud 7.8 ha golpeado la isla de Mindanao, en el sur de Filipinas, dejando a su paso al menos 32 personas fallecidas y más de 100 heridas. El sismo ocurrió a las 07:37 hora local del lunes y generó alertas de tsunami en varias regiones, aunque finalmente fueron canceladas.
Medios internacionales como la BBC informaron que en Sarangani, a 20 kilómetros del epicentro, 17 personas perdieron la vida, muchas de ellas en un deslizamiento de tierra. En General Santos, la ciudad más cercana al epicentro, se reportaron 10 fallecidos y 22 personas desaparecidas, según la Defensa Civil.
Mindanao, la segunda isla más grande de Filipinas con una población de aproximadamente 26 millones de habitantes, ha sido escenario de esta tragedia. Esta catástrofe se produce ocho meses después de un sismo mortal en Cebú, donde 79 personas perdieron la vida.
El presidente Ferdinand Marcos Jr. ha ordenado la movilización de diversas agencias gubernamentales para hacer frente a la emergencia en Mindanao. Ha anunciado la suspensión de clases en las áreas afectadas hasta nuevo aviso para garantizar la seguridad de los niños.
Por su parte, el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA) ha descartado cualquier riesgo de tsunami en las costas chilenas tras realizar un análisis detallado del evento sísmico en Filipinas.




