El Juzgado de Letras de Ancud ha dictado la liquidación voluntaria de Chilolac, la empresa láctea chilota que enfrentaba deudas por casi 3.900 millones de pesos. Este proceso marca el fin de las operaciones de la planta y la pérdida de más de 100 puestos de trabajo.
A pesar de la solicitud de un grupo de accionistas para detener la medida, la resolución judicial confirmó la liquidación de Chilolac. La compañía, establecida en Chiloé desde 2008, experimentaba dificultades financieras debido a diversos factores como el aumento de costos, falta de financiamiento, escasez de materia prima, presión del mercado y conflictos internos entre los socios.
El encargado de llevar a cabo la liquidación es Javier Rotman Garrido, quien deberá administrar los activos de la empresa, revisar las deudas pendientes y seguir el procedimiento legal establecido. Los acreedores tienen un plazo de 30 días para presentar la documentación que respalde sus reclamos.
El Sindicato de Trabajadores de Chilolac espera que la venta de activos de la empresa pueda ayudar a saldar las deudas con los trabajadores, ex empleados, productores lecheros y proveedores. Actualmente, solo 12 personas están vinculadas a la empresa, además de los ex empleados que continúan con acciones legales por sus despidos.
La crisis de Chilolac también ha afectado a los productores locales, quienes han debido adaptarse, buscar apoyo y en algunos casos, abandonar la producción lechera. El futuro de la industria láctea en el archipiélago de Chiloé es incierto, mientras los ex trabajadores esperan recuperar los pagos pendientes en medio de la liquidación en curso.




