El comisionado presidencial para la Macrozona Norte, el exvicealmirante Alberto Soto, detalló que el puente sobre la zanja fronteriza en las cercanías de Colchane, en la Región de Tarapacá, “no involucró maquinaria pesada”.
En conversación con el Expreso Bío Bío, abordó la polémica, luego de que se desataran una serie de críticas al plan fronterizo del gobierno de José Antonio Kast.
En ese sentido, apuntó a que “el proceso de fortalecimiento de la frontera está en evolución”. Asimismo, aseguró que la zanja es sólo una herramienta del Plan “Escudo Fronterizo” del Ejecutivo.
“Es un proceso que está partiendo y que esperamos esté terminado en alrededor de dos años, no solamente la zanja, sino que todo tipo de obstáculos contra la movilidad, además la gestión fronteriza y el eje legal”, agregó.
En cuanto al puente clandestino, Soto detalló que se trata de una zona donde hay puntos ciegos que no son alcanzados por las cámaras de seguridad. Sin embargo, aseguró que la “medida fue corregida”.
Además, el comisionado presidencial para la Macrozona Norte explicó que se realizó un estudio sobre el puente clandestino, el que arrojó que “no involucró maquinaria pesada, involucró la utilización de sacos de arena apilados uno a uno hasta tapar todo esto (la zanja)”.
“Con gente se hace rápido. Y fue durante la noche, obviamente, porque no fue advertido”, siguió detallando.
De todas maneras, Soto afirmó que la zanja ha funcionado. De hecho, planteó que hay un 300% más de eventos frustrados que en el mismo periodo del año anterior.
Por último, reveló que de los 50 kilómetros de zanja que se buscan implementar en la zona, se ha avanzado un 45%.




