Hasta hace unos días, Marcia Raphael estaba enfocada en cerrar sus últimos compromisos como seremi de Desarrollo Social en la región de Aysén. Ahora, su destino estará a más de 1.600 kilómetros de Coyhaique y en uno de los ministerios que más atención ha concentrado durante las últimas semanas.
La militante de Renovación Nacional fue designada por el presidente José Antonio Kast como nueva subsecretaria de la Mujer y Equidad de Género, en reemplazo de Daniela Castro, cuya salida estuvo marcada por diferencias con la ministra Judith Marín.
Su nombre fue impulsado por altas figuras de RN, entre ellas la presidenta del partido, Andrea Balladares, y la presidenta del Senado, Paulina Núñez. Una definición que terminó instalando a Raphael como una de las cartas de la colectividad dentro del gabinete.
En conversación con Radio Bío Bío, la subsecretaria aborda los desafíos que tendrá en el cargo, explica cómo fue su primer contacto con la ministra Marín y profundiza en una definición que ya comenzó a generar debate: su distancia con el feminismo entendido como una confrontación entre hombres y mujeres.
“La ministra me invitó a trabajar juntas”
—Su llegada ocurre después de una relación compleja entre la ministra Marín y la exsubsecretaria Daniela Castro. ¿Cómo fue el recibimiento que tuvo por parte de la ministra y qué le transmitió en esta primera conversación?
Apenas se confirmó mi nombramiento, la ministra me llamó. Me recibió de muy buena manera y me invitó a trabajar juntas. Yo siempre he creído en mantener buenas relaciones con las personas con las que trabajo y espero que así sea también en esta etapa. Tenemos objetivos comunes y ambos apuntan a sacar adelante los compromisos del gobierno y avanzar en las tareas que tiene el Ministerio de la Mujer.
—Usted todavía está en Aysén. ¿Cuándo la veremos instalada en La Moneda?
Asumí formalmente como subsecretaria, pero todavía estoy en Coyhaique cerrando compromisos que adquirí durante mi gestión como seremi. Sería irresponsable irme sin concluir ese trabajo. He participado en distintas mesas con mujeres pescadoras, mujeres indígenas y otras organizaciones, y quiero dejar encaminados esos compromisos antes de trasladarme a Santiago. La próxima semana ya estaré trabajando de manera presencial en el ministerio.
“Me honra que RN haya propuesto mi nombre”
—Su nombre fue impulsado por dirigentes de Renovación Nacional, entre ellas la presidenta del partido, Andrea Balladares, y la presidenta del Senado, Paulina Núñez. ¿Cómo recibe ese respaldo?
Lo recibo con mucha gratitud. Me honra que hayan pensado en mí para asumir esta responsabilidad. Creo que hoy lo que corresponde es trabajar con unidad y poner el foco en los desafíos que tenemos por delante. Más allá de los partidos, compartimos el objetivo de cumplir el programa del Presidente Kast y avanzar en las transformaciones que comprometimos con las mujeres del país.
“No soy feminista si eso significa una pugna”
—Antes de asumir, usted señaló que no se considera feminista. Es una definición que ha generado debate, especialmente considerando el cargo que ahora ocupará. ¿Qué quiso decir exactamente?
Lo que planteé fue que no comparto una visión del feminismo entendida como una confrontación entre hombres y mujeres. Eso no significa que desconozca las dificultades que enfrentan muchas mujeres o que no vaya a trabajar por la igualdad de género. Todo lo contrario.
Mi tarea será precisamente contribuir a que las mujeres tengan mejores oportunidades para desarrollarse, ya sea como profesionales, madres, trabajadoras o jefas de hogar. Tenemos que generar condiciones para que puedan avanzar y cumplir sus proyectos de vida. Ese es el foco que quiero darle a mi gestión.
—Entonces, ¿cómo definiría la mirada que quiere imprimir desde la subsecretaría?
Yo no estoy en contra de los hombres. Creo que esa no es la discusión. Lo que tenemos que hacer es identificar las barreras que siguen enfrentando las mujeres y trabajar para superarlas. Ahí está el desafío. El trabajo del ministerio tiene que estar puesto en generar herramientas y oportunidades para que las mujeres puedan desarrollarse de mejor manera.




