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Santiago se posiciona entre las ciudades con peor calidad del aire en todo el mundo

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Escrito por:Sara Jerez

Hace algunos días, Santiago de Chile ingresó al listado de las ciudades con peor calidad del aire en todo el mundo, de la plataforma IQAir, que mide la contaminación atmosférica en tiempo real en más de 9.400 ciudades del planeta.

Este viernes 19 de junio, el país se encuentra en el puesto #28 de las 61 ciudades con peor calidad del aire. Si bien está en la categoría “moderada”, según esta lista, hoy figura por encima de ciudades como Beijing (China), conocida históricamente por su denso smog y contaminación crónica.

Silvana Espinosa, experta en clima y ecosistemas en Greenpeace, abordó el tema en un comunicado tras las constantes alertas ambientales que se levantaron esta semana en la Región Metropolitana.

“Lamentablemente, en Chile nos hemos acostumbrado a la mala calidad del aire de nuestras ciudades, sobre todo desde la zona central hacia el sur durante el invierno”, planteó la experta.

“Sin embargo, que el aire que respiramos sea más tóxico que el registrado en ciudades de China, India o Pakistán —países conocidos por sus enormes emisiones y polución— es tremendamente preocupante“, manifestó.

De acuerdo con IQAir, lo que más contamina el aire en Santiago es el material particulado PM2.5 y PM10, especialmente el primero, cuyas partículas son más finas y provienen de la combustión.

Espinosa explicó que el PM2.5 es, de hecho, uno de los contaminantes más peligrosos para la salud humana. “Las partículas PM2.5 tienen un diámetro menor a 2,5 micrómetros (es decir, más pequeño que el diámetro de un cabello), lo que les permite penetrar profundamente en los pulmones e incluso ingresar al torrente sanguíneo”.

Además, la “contaminación atmosférica por PM2.5 está asociada a enfermedades respiratorias crónicas; asma y bronquitis; accidentes cerebrovasculares; enfermedades cardiovasculares; cáncer pulmonar y muertes prematuras, entre otras patologías”, puntualizó.

Aire contaminado en Santiago y un decreto retirado

Cabe recordar que, el año pasado el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad y el Cambio Climático aprobó una actualización de la norma de calidad del aire, vigente desde 2011, para incorporar nuevos estándares y lineamientos acordes con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Sin embargo, este decreto fue retirado por el gobierno de José Antonio Kast en marzo pasado y, hasta ahora, no se ha reingresado, quedando pausada su tramitación.

Con esta normativa, Chile hubiera tenido nuevos límites de concentración de material particulado fino, fijando en 15 microgramos por metro cúbico (15 μg/m³) el límite anual, y 38 microgramos por metro cúbico (38 μg/m³), el límite diario.

Del mismo modo, establecía umbrales para episodios críticos, según la concentración móvil de 24 horas de PM2.5 en estaciones calificadas. De este modo, entre 68 y 97 μg/m³ se catalogaba como “Alerta”; entre 98 y 157 μg/m³, “Preemergencia”; y 158 μg/m³ o superior, era catalogado como “Emergencia”.

Y también permitía declarar “Zona Saturada” en el caso de sobrepasar los valores máximos permitidos por la norma (anual o diaria), así como “Zona Latente” cuando la concentración del contaminante se situara entre el 80% y el 100% del valor de la norma.

“Cada día miles de personas sufren las consecuencias del aire contaminado que respiran. Los centros de salud enfrentan una presión creciente por enfermedades respiratorias y cardiovasculares, mientras la evidencia científica sobre los impactos de la contaminación es cada vez más contundente”, apuntó la vocera de Greenpeace.

Y criticó que “por eso resulta incomprensible que una medida destinada a proteger la salud pública permanezca detenida“.

No podemos normalizar que nuestras ciudades figuren entre las más contaminadas del planeta. Cada día que se retrasa la implementación de estándares más exigentes es un día en que millones de personas continúan expuestas a niveles peligrosos de contaminación. La calidad del aire no puede seguir esperando: protegerla es proteger la salud, la calidad de vida y el futuro de quienes habitan nuestro país”, concluyó.