La Corte de Apelaciones de Valparaíso rechazó la solicitud de desafuero presentada por el senador Fidel Espinoza (PS) contra el diputado Daniel Manouchehri (PS), cerrando un episodio que nació al calor de la acusación constitucional contra el exjuez Antonio Ulloa y que terminó trasladándose desde el hemiciclo hasta los tribunales.
El senador acusaba al diputado de injurias graves por haberlo tratado de “corrupto” y por denunciar públicamente que lo había amenazado con golpearlo tras una tensa sesión en el Senado.
Pero la Corte concluyó que ninguno de esos hechos justifica levantar el fuero parlamentario del diputado socialista.
Corte rechaza desafuero para Manouchehri solicitado por Espinoza
La disputa se remonta a noviembre de 2025, durante la acusación constitucional contra el entonces ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, Antonio Ulloa, posteriormente destituido por sus vínculos con el caso Hermosilla.
En medio de esa sesión, que incluso debió ser suspendida durante cinco minutos tras un intercambio entre parlamentarios, Manouchehri llamó “corrupto” a Espinoza. También denunció posteriormente que el senador lo habría amenazado con golpearlo fuera del hemiciclo.
Espinoza llevó ambos episodios a la justicia y pidió el desafuero del diputado para perseguirlo por injurias graves.
Sin embargo, la Corte estimó que el calificativo fue emitido mientras Manouchehri se encontraba ejerciendo sus funciones parlamentarias y sosteniendo la acusación constitucional contra Ulloa, por lo que quedó protegido por la inviolabilidad parlamentaria consagrada en la Constitución.
Sobre las denuncias de Manouchehri
Respecto de las acusaciones de amenazas, la Corte sostuvo que Daniel Manouchehri simplemente relató hechos que, a su juicio, ocurrieron durante la discusión y que cualquier persona tiene derecho a denunciar situaciones que considera constitutivas de un delito.
Por ello, concluyó que no existió intención de injuriar ni de afectar la honra del senador, sino el ejercicio del derecho a informar y denunciar hechos ante las autoridades.
Eso sí, el fallo no fue unánime. Dos ministras estuvieron por acoger parcialmente el desafuero, estimando que llamar “corrupto” a un colega durante una suspensión de la sesión no estaba cubierto por la inmunidad parlamentaria y sí podía constituir una injuria.
Con todo, la mayoría del pleno desestimó la solicitud y permitió que Manouchehri conserve intacto su fuero parlamentario.
Extracto del documento judicial:
Décimo quinto: Que, por las razones expuestas, es posible concluir que no se reúnen en el presente caso las exigencias necesarias y suficientes para acceder al desafuero solicitado en ninguno de sus extremos, puesto que una de las conductas denunciadas como delito se encuentra amparada por la inviolabilidad parlamentaria y la otra, aunque pudiera generar cierto descrédito, no alcanza, por la forma en que se desencadenaron los hechos ni por cómo estos se dieron a conocer, la significación jurídico-penal necesaria para considerar justificada la existencia del delito de injurias, por lo que deberá desestimarse.
Daniel Manouchehri: “No nos van a amedrentar”
Tras conocer la resolución, el diputado Daniel Manouchehri afirmó que “las acciones que hemos impulsado han permitido destituir a tres jueces vinculados a la corrupción. Eso ha sido bueno para Chile”.
“Ni las amenazas que hemos recibido, ni menos las querellas, nos van a amedrentar. La pelea interna no contribuye a nada. Mi foco está en seguir representando a las casi 100 mil personas que nos llevaron al Congreso, enfrentando los abusos del poder con la misma valentía y coraje”, dijo el parlamentario.




