Catástrofes como la que vive hoy Venezuela, con dos terremotos que dejan cerca de 1.000 fallecidos, suelen sacar a los mandatarios de sus oficinas y llevarlos al terreno. Así ocurrió en su momento con Sebastián Piñera en Chile (2010) y con Enrique Peña Nieto en México (2017). Ahora es el turno de Delcy Rodríguez, quien encabeza de forma transitoria el gobierno venezolano y asume un rol de alta exposición pública.
La emergencia ha puesto a Rodríguez en el centro de la gestión y también del foco internacional. Un reporte de Reuters anticipa que esta coyuntura podría fortalecer su posición y prolongar su permanencia en el poder más allá de lo que se proyectaba desde Washington. Hasta hace pocos días, Estados Unidos había enviado a Caracas a la opositora Dinorah Figuera para explorar un eventual proceso de transición hacia elecciones presidenciales, un panorama que hoy parece remoto.
El desastre abrió un canal de diálogo más fluido con Estados Unidos. Donald Trump comprometió equipos de asistencia, recursos financieros y un eventual alivio de sanciones. En su mensaje de agradecimiento por la ayuda internacional, Rodríguez destacó en primer término a Estados Unidos y a Trump, un gesto impensable años atrás. No hay que olvidar que en 1999 Hugo Chávez rechazó apoyo estadounidense tras los deslizamientos que devastaron La Guaira y dejaron unos 10.000 muertos. “La narrativa de una nueva Venezuela se basa en la reconstrucción. Es irónico que ahora deba encarar, con gran dificultad, una reconstrucción literal de su infraestructura”, señaló a Reuters el politólogo Tony Frangie Mawad.
El desafío, no obstante, es enorme en un país golpeado por la crisis económica, la inflación y el malestar social desde antes de los sismos. Si el gobierno coordina eficazmente la recuperación, capitaliza la ayuda externa y maneja el relato público con acierto, podría generar un clima de unidad nacional, una suerte de “rally alrededor de la bandera” frente al desastre, apuntó el analista.
De otros referentes políticos se sabe poco en el terreno. María Corina Machado ha solicitado apoyo para el país mediante mensajes públicos, sin presencia confirmada en las zonas afectadas. Aunque ha cuestionado la gestión oficial de la cooperación internacional, la ciudadanía está volcada a la búsqueda de sobrevivientes, la subsistencia y el resguardo familiar; las discusiones electorales quedan en segundo plano.
Según el analista venezolano Ricardo Ríos, con base en Caracas, Estados Unidos se mueve con cautela. Se informó que personal del Comando Sur inició apoyo en labores de rescate. “Es un escenario que facilitará una mayor presencia estadounidense y su influencia en Venezuela, y a la vez permitirá que Rodríguez se respalde en Estados Unidos como su principal aliado”, afirmó al diario El País.




