La selección argentina, con un equipo alternativo y reservando a Lionel Messi durante la primera hora, venció con claridad a Jordania por 1-3 gracias a tres acciones a balón parado. Con este triunfo, selló su tercera victoria consecutiva y viajará a Miami con la confianza en alza para enfrentar en los dieciseisavos del Mundial 2026 a la sorprendente Cabo Verde.
El conjunto de Lionel Scaloni avanzó con puntaje perfecto y amplió la cuenta goleadora de su capitán, además de sumar minutos y rodaje para varios futbolistas, incluidos cinco debutantes en una Copa del Mundo como Marcos Senesi, Giuliano Simeone y Nico Paz. Jordania, que había dejado buenas sensaciones ante Austria y Argelia, compitió con dignidad, aunque en la primera media hora quedó expuesta por errores que pudieron provocar una goleada más amplia.
El marcador se abrió a los 19 minutos con un tiro libre de Gio Lo Celso, favorecido por una mala colocación de la barrera tras una falta cometida sobre Julián Álvarez. Diez minutos después, una infracción sobre Marcos Senesi en el área, detectada por el VAR después de un remate de Lautaro Martínez al travesaño, derivó en un penal que el propio delantero del Inter convirtió.
El partido sirvió para que dos jugadores necesitados de confianza reencontraran el gol. Lo Celso, afectado por lesiones en los últimos tiempos, y Lautaro, que no marcaba en partidos oficiales desde el 19 de noviembre de 2024 ante Perú por las Eliminatorias, volvieron a celebrar.
Tras el descanso, Argentina bajó la intensidad y una desatención de Leandro Paredes permitió a Moussa Altamari batir al Dibu Martínez, frustrando la posibilidad de mantener el arco invicto. El tanto jordano motivó el ingreso de Messi a la hora de juego, con el objetivo de asegurar el resultado y seguir sumando en la carrera por la Bota de Oro.
El capitán no falló: en su segunda oportunidad a balón parado, transformó un tiro libre frontal para firmar su sexto gol en este Mundial y cerrar el 1-3 definitivo. Argentina completó así una fase inicial convincente y espera rivales de mayor exigencia en los cruces de eliminación directa, donde tanto Messi como la vigente campeona del mundo buscarán superar nuevos desafíos.




