El delantero chileno Damián Pizarro tiene las horas contadas en Racing, luego de no ser considerado por el nuevo entrenador, Juan Pablo Vojvoda, para la pretemporada. El técnico argentino asumió en reemplazo de Gustavo Costas, quien había dado el visto bueno para la llegada del atacante a la Academia.
Pizarro arribó en el último mercado como alternativa para Adrián Martínez, pero no consiguió afirmarse y solo disputó seis partidos con el equipo de Avellaneda. En su momento, Costas explicó que su incorporación respondía a las posibilidades económicas del club y recordó que el jugador había perdido terreno en Le Havre, lo que llevó a Udinese a interrumpir ese préstamo y enviarlo a Argentina.
Ahora, Racing también pondrá fin de manera anticipada al acuerdo con el chileno. Solo faltan trámites administrativos para oficializar la rescisión y concretar su salida definitiva. Mientras tanto, el futbolista quedó al margen de los trabajos de pretemporada en Cardales, Buenos Aires, dando por prácticamente cerrado su ciclo en la institución.
La situación supone un nuevo tropiezo en la corta carrera de Pizarro. Tras irrumpir con fuerza en Colo Colo y sumar minutos en la Selección Chilena, llamó la atención de Udinese, pero no logró consolidarse en Friuli. Allí sumó poco más de 300 minutos en siete encuentros, sin convertir. Su paso por Francia fue aún más escaso: 26 minutos y sin goles con Le Havre.
En Racing tuvo algo más de participación, aunque sin éxito. Jugó dos partidos en el Torneo Apertura, tres en la Copa Sudamericana y uno en la Copa Argentina, para un total de 191 minutos. Fue titular en dos ocasiones, ambas por el campeonato local, ante Atlético Tucumán y Sarmiento. Su acción más destacada fue una asistencia de taco a Duván Vergara frente a Atlético Tucumán, la jugada más recordada de una etapa que no logró despegar.
El futuro del delantero permanece abierto. Mantiene contrato con Udinese hasta 2029 y se espera que vuelva a salir cedido en busca de continuidad.




