La Sala del Senado abrió la mañana de este martes la sesión que definirá el destino de la acusación constitucional contra el exministro de Hacienda Nicolás Grau, en un contexto ajustado y con proyecciones que mantienen el desenlace abierto, aunque con una leve desventaja para sus impulsores.
El libelo, presentado por parlamentarios del Partido Republicano y del Partido Nacional Libertario, superó su primera etapa el 23 de junio, cuando la Cámara de Diputadas y Diputados lo aprobó por 77 votos a favor, 68 en contra y una abstención. Ese día, pese al resultado, el exministro expresó su agradecimiento por el proceso. Hoy llegó al Senado sin realizar declaraciones.
En la Cámara Alta, la acusación requiere 26 votos para prosperar. La jornada se desarrollará en dos bloques: durante la mañana, la comisión acusadora designada por la Cámara —integrada por Peri Karlezi, Benjamín Moreno y Paulina Muñoz— expondrá los fundamentos del libelo; luego, la defensa de Grau, encabezada por Patricio Zapata, responderá punto por punto. Por la tarde, intervendrán los senadores para justificar sus posiciones antes de la votación.
El escenario tuvo movimientos previos relevantes. El senador de Renovación Nacional Manuel José Ossandón, de viaje en la comitiva que acompaña al presidente José Antonio Kast en Paraguay, había solicitado una reducción del quórum, gestión que finalmente no prosperó, manteniéndose el requisito de 26 votos. En paralelo, el senador de Evópoli Luciano Cruz-Coke anunció su inhabilitación, argumentando que estas acusaciones se han convertido en herramientas de coyuntura política y que es necesario frenar esa práctica.
Persisten dudas sobre votos considerados decisivos, entre ellos los de Matías Walker y Miguel Ángel Calisto, que podrían inclinar el resultado. La antesala de la sesión también sumó tensiones: la diputada Paulina Muñoz (PNL) pidió la inhabilitación del senador Vlado Mirosevic tras su anuncio público de votar en contra y ajustar su agenda para participar de la sesión.
El fondo de la acusación, compuesta por cuatro capítulos, imputa a Nicolás Grau responsabilidad política por las discrepancias entre las proyecciones fiscales al cierre del gobierno de Gabriel Boric y las estimaciones posteriores sobre déficit y deuda pública.
Con cada voto en juego, la presencia de los senadores y el desarrollo del debate de hoy determinarán si la acusación constitucional avanza o queda definitivamente desestimada.




